Las mujeres de nuestra Serranía

Estamos preparando los calendarios de 2022, puedes reservar el tuyo pulsando aquí. 

El Próximo lunes  8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer. El origen de esta celebración se remonta al incendio en 1911 de una fábrica de camisas en Nueva York, donde murieron 126 trabajadoras.

Por aquel entonces, nuestras abuelas o bisabuelas de Garcimolina poco sabían de las luchas  obreras en las fábricas de Nueva York, pero sus condiciones de vida no eran mucho mejores.

 

 Tía Miguela                                                                           Mujeres a la fresca en Garcimolina

Nuestras abuelas se levantaban bien pronto por las mañanas, se marchaban a trabajar al campo con los hijos pequeños a cuestas y trabajaban igual de duro que los hombres.

Cuando volvían a casa al mediodía tenían que hacer la comida para toda la familia. Después de comer,  fregaban los cacharros y mientras los hombres se echaban la siesta, ellas arreaban con la ropa sucia hasta el lavadero, allí la lavaban con el agua helada de los inviernos y la cargaban de nuevo hasta casa.

También hacían el pan, remendaban agujeros, hacían piucos, hacían ellas mismas la ropa de toda la familia con telas que traían de Landete o Ademuz, iban a la fuente a por agua, preparaban la comida de los animales y cuidaban de los mayores y los niños.

Escuela de niñas año 1958

Las mujeres parían en casa a unos cuantos hijos, con ayuda de la tía Florentina, el tío Patato el practicante, o de la vecina más experimentada. La mortalidad materno infantil era considerable.

En 1931 con la llegada de la II República pudieron votar por primera vez y en 1932 si querían podían divorciarse, pero muy pocas lo harían pues la  sociedad conservadora de la época no lo habría visto con buenos ojos.

Con la llegada del franquismo la cosa no mejoró, se prohibió el divorcio y el papel de la mujer dentro de la sociedad se limitó al cuidado del hogar, del marido y de los hijos.

La Sección Femenina fue un elemento clave para crear mujeres sumisas y dóciles.  Las mujeres no podían abrir una cuenta en el banco, montar una empresa o sacarse el carnet de conducir, si no era con el permiso del padre o del marido.

Edelia, Lorenza, Felisa, Julia, Cecilia, Rosario, Paquita, Amelia.

En 1937 se creó el servicio social de la mujer. Todas las solteras de 17 a 35 años que querían cursar estudios superiores o sacarse el pasaporte o el carnet de conducir debían llevar a cabo este servicio obligatorio.

En 1974 mi madre, Isabel Montesinos, cumplía 18 años y para sacarse el carnet de conducir necesitó la firma de su padre y hacer tres meses de servicio social donde le enseñaron como debía llevar una casa, también recetas, labores del hogar, coser, etc. Para comprar su primer coche también necesitó la firma de su padre pues la mayoría de edad era a los 21 años.

  Isabel Montesinos 1974

Mucho han cambiado los tiempos desde entonces, ¿qué pensarían aquellas abuelas de principios de siglo si supieran que sus nietas han ido a la universidad? Si supieran que podemos divorciarnos, abortar, votar, trabajar y ser independientes.

No queremos olvidarnos de todas las mujeres e hijos que mueren a diario de manos de la violencia machista, o de las mujeres de países donde los matrimonios se pactan o las niñas son mutiladas. Hemos conseguido muchos avances pero queda mucho camino por recorrer. Todavía las mujeres cobran un 13 % menos que los hombres por realizar los mismos trabajos, los puestos directivos los ocupan mayoritariamente los hombres, las mujeres siguen asumiendo los cuidados y la conciliación es prácticamente imposible.

Por todo lo que lucharon nuestras mujeres  y por dejar un mundo mejor para nuestras hijas, desde la Asociación de Mujeres de Garcimolina ‘El Sabinarejo’ os animamos a seguir en la lucha por la igualdad y por lograr el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas del mundo.

FELIZ DÍA DE LA MUJER