Las trincheras de La Huérguina

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En plena Serranía Baja de Cuenca, en el municipio de La Huérguina, metros y metros de piedra se amontonan dejando ver lo que en su día fueron tres líneas de trinchera republicana.

 

Casi al final de la guerra, entre mayo y octubre de 1938, cientos de hombres ayudados por caballerías participaron en la construcción de numerosas trincheras en nuestra comarca. En La Huérguina encontramos tres ejemplos en distintos parajes, las trincheras de Los Hoyuelos, del Cerro de Enmedio y del Estrecho.

Trincheras de los Hoyuelos, al fondo Cañete.

Aquel verano Juan Blas, vecino de La Huérguina participó en la construcción de las trincheras del Cerro de Enmedio y del Estrecho. Un privilegio que consiguió por su condición de afiliado a la CNT. Los sindicatos obreros expedían avales a sus miembros para el ingreso en los batallones de obras y fortificaciones, de esta manera Juan se libró de pasar unos cuantos meses en el frente.

Cartel de la CNT, batallones de Obras y fortificaciones.

A diferencia de otras trincheras de la zona, las de La Huérguina presentan un buen estado de conservación y a pesar de la maleza que ha ido avanzando, en varios tramos se puede apreciar perfectamente el pozo de circulación así como la banqueta de tiro. Se trata de unas trincheras de perfil normal, construidas mayormente en piedra seca.

Juan Capdevila 1959, La Fortificación de Campaña

Estos vestigios de la Guerra nos trasladan por un momento a esa etapa tan triste de nuestra historia que jamás debería repetirse. Pueden ser el escenario perfecto para impartir clases de historia, formar a nuestros jóvenes sobre la cultura de paz y los valores democráticos. Las trincheras forman parte de un patrimonio que debe ser valorado y protegido por las instituciones pues en caso de no actuar pronto terminarán desapareciendo entre la tierra y la maleza.