Peña del Pardo

La Peña el Pardo es uno de los sitios emblemáticos de Garcimolina.

Su formación se produjo hace millones de años como consecuencia de la erosión del agua. En este artículo puedes encontrar una explicación detallada sobre su origen.

En su interior existen diversas zonas escalables sin ayuda de utensilios, que habitualmente son escaladas por lugañeros y por turistas.

En esta entrevista, Vicente Gabaldón (GEOSEN) nos da muchas claves sobre su formación.

 

 

ENTREVISTA A VICENTE GABALDÓN

GEOSEN PARA RADIO SERRANÍA, año 2022

Buenas tardes, Vicente.

¿Qué es Geosem y con qué objetivos nace esta asociación? Hola, buenas tardes. Pues Geosem es una asociación sin ánimo de lucro formada por viejos geólogos con un objetivo fundamental y casi único, que es divulgar la geología, el valor de la geología, el patrimonio geológico, siempre usando un lenguaje y una terminología no técnica para todos los públicos y lo que tenemos es transmitir eso, el valor del patrimonio geológico y enseñar a mirar el paisaje de otro modo para entender por qué el paisaje es como es y es peculiar en cada lugar. ¿En qué área geográfica sueles actuar? Pues en toda España, pero tenemos un grupo pequeño que actuamos habitualmente en la provincia de Cuenca.

Hemos trabajado como geólogos en Cuenca y yo además soy conquense, que tengo un aprecio especial por la tierra. Y desde hace ya unos años también somos los que organizamos técnicamente el Geolodía. El Geolodía es una jornada, un día, un fin de semana, primer fin de semana de mayo, que todas las provincias españolas preparan una excursión para mostrar el valor de la geología a quien quiera apuntarse y pasar un día de campo.

Este año fue el fin de semana Primero de Mayo, como digo, el sábado día 7, y lo hicimos en Laguna Seca, en el Torcal de Laguna Seca y en la Laguna de Altobar. Antes había sido en Priego, en la garganta de Priego, en el lado de Priego. Y así cada año se repite ese día, un día que llaman Geolodía en toda España.

Lo organiza la Sociedad Geológica de España y participan equipos mixtos locales que desarrollan y preparan toda la parte logística de la salida de campo y la más técnica y divulgativa de la geología, que somos un grupito de tres geólogos del GEOSEN para el caso de Cuenca, naturalmente. Bueno, has dicho que eras de Cuenca. ¿De qué parte de Cuenca eres? Pues, nacido en Cuenca Ciudad.

En Cuenca Ciudad. Muy bien. Voy de vez en cuando por allá.

Me encanta darme paseos por la serranía. No hace mucho he estado recorriendo lugares que ya conocía naturalmente y aprovechando para hacer algunas nuevas fotos de la Peña el Pardo en GARCIMOLINA, porque nos propusieron o nos preguntaron qué significado, y naturalmente nos ofrecimos para preparar un folleto, un tríptico muy divulgativo con fotografías de la Peña y explicando el porqué, la historia geológica de la Peña y su valor para el natural. Bueno, bueno, eso es lo que te quería preguntar.

¿Cómo demonios, una gente tan especializada, ha acabado en casas de Garcimolina? Bueno, pues porque la Asociación Mujeres en Alejo es muy activa, especialmente Anabel, y ella contactó con el Grupo de Mujeres y Geología de la Sociedad Geológica de España. Con ese grupo tenemos relaciones de colaboración, GEOSEM, y cuando Anabel contactó con este Grupo de Mujeres y Geología de la Sociedad Geológica, ellos nos avisaron, por ser de la provincia de Cuenca, y naturalmente, pues dijimos que así era lo que nos pidieran de colaboración. Hicimos una primera salida en un día muy, muy, muy frío del primero de marzo, frío, lluvioso, con niebla, en fin, desagradable, desapacible, pero suficiente como para ver y apreciar el significado de la Peña del Pardo y la peculiaridad de la Peña del Pardo.

Después volvimos con mejor tiempo, ya con un día soleado, para poder tomar más datos con calma y avanzar en la preparación del tríptico. Se trata, como decía, de una hoja DIN A4 plegada en tres partes, con algunas fotografías y la información geológica más relevante. Es una explicación muy divulgativa del significado geológico de la Peña. Bueno, habéis estado en la Peña del Pardo, como has dicho, ¿cómo describirías este lugar para la gente que nos está oyendo? Bueno, pues es una peña, es un edificio rocoso de 30-40 metros de alto y otros 30-40 de ancho. La profundidad no la conocemos exactamente y es algo como peculiar, diferente a todo lo que le rodea.

Su aspecto es muy ocreoso, de cuevas, cavidades, muy, muy poroso, con un color ocre rojizo cuando le da el sol y con multitud, como digo, de cuevas y con resaltes, escarpes, etc. Y la peculiaridad es que no tiene nada que ver ni en la composición química, es una roca calcárea, una caliza, igual que la misma composición sobre las que se asienta, pero nada que ver ni con su edad, que es relativamente reciente. En términos geológicos, es antes de ayer, por no decir ayer mismo, alrededor de unos 100 000 años más o menos, cuando está sobre unas rocas de las que se ha alimentado para crecer, para formarse, que son del Cretácico y tienen alrededor de 90 a 100 millones de años.

Es decir, que hay una diferencia entre los padres, digamos, de la roca y la hija, la Peña del Pardo, de 100 millones de años, la diferencia. Esto es muy, muy reciente geológicamente, es de antes de ayer. Y de hecho, edificios rocosos, tobáceos, como es la Peña del Pardo, hay muchos en la Serranía de Cuenca, algunos ya fósiles, no activos, ya se formaron y dejaron su evolución geológica, y otros que están en pleno desarrollo, como es el nacimiento del río Cuervo.

Un actual de la Peña del Pardo, quien quiera entender el paisaje, se pasea por el nacimiento del Cuervo y se imagina eso mismo, cascadas y con vegetación, con algas, con juncos, cañas, matorral, pero sobre todo algas, tipo ova, y se imaginaría cómo fue hace 100 000 años la zona de la Peña del Pardo. Tengo entendido que el origen de la Peña del Pardo estaba en un manantial, un manantial que ya no está. ¿Qué se supone que le debió ocurrir a ese manantial y cuándo desapareció? Pues el manantial, sí, sin duda, un manantial muy, muy caudaloso, como es el del nacimiento del Cuervo, digo, por poner un sistema actual, análogo y próximo geográfica y geológicamente a la Peña del Pardo.

Y lo que le pasó, bueno, los manantiales, no es ni más ni menos que agua de lluvia que se infiltra en el terreno, penetra por las dietas y por la porosidad de la roca, circula y circula por gravedad hacia abajo hasta que encuentra una capa impermeable. Cuando copa una capa impermeable, el agua escapa, sale. Y son los manantiales, son las fuentes.

Fuentes que hay un montón en la Serranía Cuenca, por otras partes hay manantiales, fuentes de más o menos caudal. Y es porque el agua que es de lluvia se infiltra, circula por, disuelve una parte de las calizas sobre las que se infiltra, formando un sistema que se llama kárstico, de cuevas, cavernas, etc. Y cuando encuentra una capa impermeable, aflora.

Seguramente la Peña del Pardo, cuando estuvo funcionando, era porque el río Algarra estaba menos excavado de lo que está ahora. Es decir, la erosión del río Algarra ha profundizado y ha rebajado el nivel de base, el nivel de ese acuífero. Entonces, el agua que en aquel momento salía por la Peña del Pardo, en esa ladera, en este momento, probablemente esté alimentando al propio río Algarra.

Normalmente, donde hay agua, hay vida. Y entonces, aunque hayan pasado siglos, ¿se pueden encontrar fósiles de alguna especie que estuviese por allí? Y si los encontramos, ¿se los puede uno llevar a casa o hay que respetar el entorno? En la Peña del Pardo no es fácil encontrar fósiles, pero en sentido estricto. Fósiles como conchas de animales o esqueletos, pero lo que está en realidad es un fósil creciente.

Si entendemos como fósil no solamente a la pieza del ser vivo que estuvo allá, vegetal o animal, sino también las huellas. Cuando son huellas, llamamos icnofauna. Y son, vaya, tienen prestigio y gran valor paleontológico las huellas de dinosaurios que hay en La Rioja, por ejemplo.

Y eso, cuando son huellas, en general, que muestran la evidencia de que ha habido vida, se llama icnofósil, icno de huella y fósil del fósil. Lo que tenemos en la Peña del Pardo es una cantidad ingente de este tipo de icnofósiles, de la huella, de la impronta de las plantas, en moldes de juncos, de cañas, de cortinas de algas. Esto es muy abundante.

De hecho, cuando las plantas, los juncos, las algas, las cañas, se forma el carbonato cálcico alrededor, como está ocurriendo ahora en el nacimiento del huevo. Una vez que se ha quedado rodeado y después la planta se pudre, se desaparece, queda el molde del tubo. Y hay multitud, tanto en aislados, en crecimientos y en posición de vida, como arrastrados y caídos, como manojos de juncos.

En fin, es realmente espectacular. Y además de eso, luego hay otra actividad que habría que buscarla en plan microscópico, no aprecio la simple vista, que es el crecimiento por la acción bacteriana. Por ejemplo, en los esferiotemas depósitos de forma esférica o casi esférica, como pequeñas bolitas, granos o nódulos), en las cuevas, el goteo del agua en las propias cavidades de la Peña del Pardo genera columnas, como estalactitas, estalagmitas, cuando llegan abajo y hay una zona que los habitantes que conocen la Peña y toda la toponimia de diferentes cuevas, hay un lugar que le llaman los púlpitos.

Y los púlpitos son porque la geometría, la forma, lo que se aprecia en el paisaje es justamente como eso, como las coronatas (formaciones de calcita que crean un reborde circular o semicircular), de los púlpitos de las iglesias. Tienen diferentes partes en la Peña y se formó en diferentes etapas de crecimiento, más o menos intensas, seguramente vinculadas con cambios climáticos de mayor o menor humedad relativa y temperatura que permitían más o menos vegetación y más o menos caudal naturalmente. Y hay como cuatro o cinco etapas de crecimiento neto y se evidencian por los resaltes que da la Peña.

Ando a sabiendas de que todo va despacio y me pillan la trampilla por los pies. Sueño cuando aprieto con los ojos muy cerrados y es tu aire quien me quita la sed. Latigo de amor tus palabras en mi espalda que se clavan como besos en mi piel.

Y después voy a correr, y después voy a crecer. Nan, nan, nan, nan, nan, nan, nan, nan, nan, nan, nan, nan, nan. Nan, nan, nan, nan, nan, nan, nan, nan, nan, nan, nan.

Suena la mañana, atiborrada de tus pasos y en la mesa nuestra taza de café. Dame la mirada que le pones a la vida, que es bandera de victoria lo que ve. Y al salir la luz se enamora de ti y se da la vuelta para ir contigo.

Y al salir la luz… Antes has mencionado lo de los dinosaurios, que era justo lo que te quería preguntar ahora. Como esto cae más o menos cerca del límite con Teruel y por ahí consta que hubo dinosaurios, ¿hay alguna prueba, algún indicio de que llegaran a habitar, por decirlo así, Garcimolina antes de que existiera el pueblo? En Garcimolina y alrededor de cercanos no, porque para que tengamos cuando hay restos de dinosaurios, los dinosaurios vivieron, corresponden a una etapa… Vaya, los hay en Teruel, pero también los hay en la provincia de Cuenca. Hay dos yacimientos espectaculares, uno que se llama Loyo y otro que no recuerdo, pero están cerca de Fuentes.

Uno se descubrió trabajando en geología y otro al hacer la obra del ave apareció. Hay un dinosaurio que le llaman en el Museo Paleontológico de Cuenca, el Mupa. Le llaman Pepito porque es el emblema del museo y es una especie única en la Tierra.

No hay otro igual descubierto, además de una peculiaridad de una conservación perfecta. Vaya, recomiendo a cualquiera, gente de Cuenca y visitantes de Cuenca que pasen por el museo porque van a encontrar una maravilla de la conservación de los dinosaurios. Un dinosaurio que murió seguramente por una gran inundación en una avenida y está el esqueleto completo, incluso los restos de haberse comido un pequeñito cocodrilo que tenía en el estómago.

Dentro de él hay un esqueleto mínimo de otro animal que seguramente se lo comió. Pero los dinosaurios desaparecieron con la extinción, con el tránsito cretácico terciario. Se explica por la caída de un inmenso meteorito en Yucatán que provocó un invierno.

Seguramente acabó con la vegetación por falta de luz solar y eso le limitó los alimentos a los dinosaurios. Y hubo una extinción masiva, no solamente de dinosaurios. Y eso ocurrió hace alrededor de 90 millones de años.

Estamos hablando de la Peña del Pardo de tan solo 100 000 años, es decir, un abismo en tiempos. Pero lo que sí hay en los alrededores de la Peña del Pardo son fósiles marinos y fundamentalmente moluscos. Y hay uno muy peculiar, es una forma de una antigua ostra que se llama Eogira favelata (gasterópodos fósiles del Mesozoico), de corales o moluscos. que los habitantes de Moya le llaman oreja de moro porque tiene una forma como la de oreja.

Y eso es relativamente frecuente encontrarlo en la zona. Pero como decía antes, para que haya fósiles dinosaurios tiene que ser una sedimentación, el registro geológico de formación de rocas que esté no en un océano, sino que esté en un mar somero o profundo, sino que esté en los márgenes, en la zona continental, en animales terrestres que vivían en tierra. Y lo que tenemos las huellas es cuando estaban, digamos, en zonas de llanuras, de mareas, donde la marea alta inunda y deja barro y el dinosaurio corre por allá y deja la impronta, se seca el suelo y cuando vuelve a inundarse trae sedimentos y lo cubre y deja la huella o directamente en una mortandad.

Generalmente causada por causas catastróficas, los animales en género terrestres quedan enterrados en un ambiente no oxidante y se conservan en esta forma de fósiles. Y digo esto porque la presencia de fósiles de animales continentales, terrestres, su muerte hay que vincularla con eventos catastróficos a la escala humana. Si vemos que hay una gran inundación y atrapa, se llevan coches y se lleva animales, se lleva vegetales y se lleva todo. Los campos de labor los inunda y entierra la cosecha de alguna manera, pues igual atrapará conejos, topos, ratoncillos de campo y los enterrará.

Si se mueren solos en el campo porque llega su ciclo vital y se quedan al aire, por lo normal es que se desintegren como cuando vemos por el campo una oveja muerta, otros animales se lo comen y si no se lo comen finalmente se oxida y desaparece. Para encontrar fósiles hace falta que haya un enterramiento rápido del animal que se muere. Rápido, tanto sea en tierra como en mar.

Si es en mar, rompe sedimentación marina, lo va a cubrir. Si es en tierra, para que se cubra, tiene que haber un evento catastrófico estadounidense de una gran inundación que arrastra barro, fango, arena, lo que sea, y lo cubre. Y que lo cubra además en unas condiciones que sean con falta de oxígeno para que la materia orgánica no se oxide, se quede en un ambiente reductor y se conserve.

No sé si me he enrollado demasiado con esto. No, no, perfecto, perfecto. Bueno, habéis mencionado los restos de dinosaurios de Teruel, de Cuenca.

Tendría que decir que cerca de esta zona, la zona de Alpuente, en Valencia, en la Comunidad Valenciana, también hay restos de dinosaurios. Esta zona, más o menos en línea recta, queda a unos 30 kilómetros de Casas de García Molina. Sí, es que hay esos dinosaurios, en general, los del Cretácico, en la cordillera ibérica, en toda la ibérica, incluso en la ibérica de la Sierra de Cameros que llega para La Rioja.

Todos corresponden más o menos a la misma edad. Hacia el final, el Cretácico es un periodo de la era mesozoica geológica. Como digo, termina con la extinción masiva del tránsito Cretácico Terciario, con esa capita fina de iridio que está en todo el planeta, que se justifica o se explica con ese impacto meteorítico inmenso.

Y los dinosaurios que se conservan en la península ibérica están en un periodo del final del Cretácico inferior que eran sedimentos en la zona de la cordillera ibérica, no completamente marinos, sino una zona de transición entre marino continental con lagunas costeras tipo albufera, tipo mar menor, poco profundas, con mezclas de agua salada y agua dulce. Tiene un ambiente que es lo que en términos geológicos le conocemos como las Facies Vea o huila. Mezcla de sedimentos continentales y marinos, también hay ostras y emibalbos, en general moluscos, también fragmentos o restos de peces, pero es un periodo muy restringido y que no está presente en toda la cordillera Ibérica.

En toda la salina ibérica no siempre aparece. Hay otro fragmento que quizá algún día podría aparecer también de ese tipo de sedimentos, están restringidos en las zonas locales. En la salina de Cuenca, camino desde Cuenca, camino de Tragacete por la carretera que sube en aguas arriba al Júcar, pasado Uña, cerca de Uña, también hay sedimentos de ese tipo.

Y podrían aparecer huella de dinosaurio o huesos o fragmentos. Has mencionado antes que en Castilla-La Mancha hay varias formaciones parecidas, pero respecto a la Peña del Pardo, ¿tiene algo que las diferencia o que las haga más especiales que otras formaciones? La Peña del Pardo es un edificio tobáceo. Son tobas calcáreas, formadas como todas las tobas calcáreas en manantiales o también en cauces, en ríos, donde hay una agitación del agua para que pierda el CO₂ y se concentre el carbonato cálcico y precipite. Y son todas genéticamente análogas.

La Peña del Pardo tiene una peculiaridad y es su homofología (mismo origen y misma forma). Lo caprichoso es por qué es peculiar y tiene atractivo la ciudad de Cantabria-Cuenca. La ciudad de Cantabria-Cuenca es un complejo kárstico, de cuevas con grandes columnas y con grandes, pero que está exhumado, está exhumado y lo que nos quedan son los restos que no eran cuevas, es decir, los pilares, el torno alto, la cabeza del hombre, los barcos, todo eso son restos de lo que antes cuando no se había exhumado eran grandes cuevas y lo que nos queda es la no cueva y cuando pisamos, pisamos por el fondo de ese kárstico.

Es ese, digamos, que es un kárstico que llamamos exhumado, está abierto y no quedan restos, nada más que eso. El kárstico, el auténtico kárstico, es el del paisaje de que, por la infiltración del agua de lluvia, el agua de lluvia empieza siendo cura, pero cuando atraviesa la atmósfera se carga de un poquito de CO₂, ese poquito de CO₂ da una cierta acidez, cuando cae al suelo los ácidos, el humus de la vegetación aporta compuestos que acidifican ligeramente el agua. Cuando esa agua adquiere una acidez mínima, comienza a disolver lentamente la caliza —en este caso, la caliza de la Araquisa, formada por bancos de calizas micríticas o bioclásticas, muy antiguas o relativamente más modernas según el nivel—. Esa disolución progresiva va generando pequeñas cavidades, conductos y, con el tiempo, cuevas. Todo lo que ocurre en el interior, aunque no lo veamos, forma parte del sistema kárstico.

(sigue)