Dentro de las sierras de Cuenca, en la tranquila y discreta geografía de Casas de Garcimolina, resuena un relato que ha estado sepultado durante décadas, no únicamente en el suelo, sino en el silencio.
Dentro de las sierras de Cuenca, en la tranquila y discreta geografía de Casas de Garcimolina, resuena un relato que ha estado sepultado durante décadas, no únicamente en el suelo, sino en el silencio.