Al olmo de Garcimolina (Carta 3)

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Querido olmo.

Como te prometí. e insistías en que te contara la aventurilla que tuvo nuestro amigo de Cuenca en sus vacaciones: pues te la contaré seguidamente. Me explicaba que llegó la hora de terminar en el trabajo, y que a pesar que tenia 500 Km. por delante y treinta días por consumir. arribaron a la playa al atardecer después de una tórrida jornada de carretera.

Sin descargar el coche. se quitó los zapatos y corrió por la arena hasta el borde del agua. Estiró los brazos y gritó hacia la rava plana del horizonte sin pensar en la esposa, la suegra, y los chiquillos que se agobiaban dentro del coche asados de calor y muy asustados creyendo que ya le había cogido la insolación a su padre. Volvió, por fin, al coche y se puso en dirección incierta para buscar un apartamento de alquiler que encontraron pasada la media noche.

Todos los trámites los hizo su mujer porque a él. le embargaba el gozo de estar en la playa, y pensar en las sepias, pulpos. mejillones. y muchas sardinas que con la pequeña red con palo que traía el pequeño iban a pescar. No estaba para gestiones. Todo este gozo se derrumbó aquella misma noche. Jamás había visto tantos mosquitos de tantas especies y que les acosaban hasta el amanecer. dice, y es verdad, que son como aviones diminutos que están pilotados por japoneses karnikaces de esos que se tiraban en picado en la guerra del Pacífico.

Justo aguantó siete días el tormento, y por supuesto no pescó nada, así que con un enorme cabreo cogieron los bártulos y se volvieron al pueblo de la mujer argumentando que preferían oír el zumbido de los tábanos y en la sombra de las choperas. Las noticias que te podría contar son muchas y muy variadas a todos los niveles, interminables chico; pero te diré que estamos muy contentos, pues cuando se termina el verano al incorporarnos a nuestras obligaciones de la ciudad ya no nos tenemos que preocupar por nada que no sea consumir y consumir, pues piensan por nosotros y nos recuerdan que tenemos que comprar muchas cosas para Navidad.

Muchas muñecas, muchos trenes eléctricos, muchos juguetes, mucho turrón: que seamos muy felices. nos dicen las mejores marcas de cava. los mejores vinos. porque enseguida llegará la cena de final de año y tenemos que cenar como nunca, pues a la vuelta de unos días estaremos en Reyes y son fechas de regalos. Debemos ser muy importantes para el consumo y tenemos una capacidad de aguante tal que creen que nuestros recursos no se agotan: y por eso nos dicen que las rebajas es el mejor negocio que se nos presenta, junto con otras opciones como son las quinielas. la lotería, el cuponazo, .. ¡La leche, tío. la leche!

Un abrazo. y hasta la próxima

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