Doble responsabilidad en la represión franquista: el caso de Anastasio Sánchez Martínez en Garcimolina
Resumen:
El concejal y el sindicato: Este artículo analiza la represión franquista contra los cargos intermedios de la administración local y las organizaciones obreras a través del caso de Anastasio Sánchez Martínez (hijo de Ambrosio y Anastasia), labrador natural de Casas de Garcimolina, vocal de la UGT y concejal del Ayuntamiento durante la guerra. Al fusionar el estudio del sumarísimo 946/4393 con su expediente penitenciario, se analiza cómo su doble papel de autoridad municipal y líder sindical lo posicionó como un objetivo esencial para la justicia bélica. El estudio profundiza en la criminalización de la defensa basada en la protección del patrimonio comunal y en la aplicación del sistema de «libertad atenuada» como mecanismo de control social prolongado.
Prisión: CU-3069
Palabras clave: Represión franquista, Anastasio Sánchez Martínez, UGT, concejal, Garcimolina, Justicia Militar y Control Social.
Introducción
La depuración del tejido sociopolítico republicano en el ámbito rural no solo se cebó con los altos cargos, sino muy especialmente con aquellos vecinos que, desde posiciones de responsabilidad media, articularon la vida institucional y sindical durante la contienda. Anastasio Sánchez Martínez encarna este perfil de manera paradigmática. Su doble condición de concejal del ayuntamiento y vocal de la UGT local lo situaba en una posición de visible liderazgo comunitario, lo que le granjeó una atención particular por parte de los tribunales franquistas. Su sentencia de 12 años y 1 día de cárcel por «auxilio a la rebelión» posibilita examinar el razonamiento represivo aplicado a aquellos que desempeñaron funciones de gobierno y representación en la España republicana.

Metodología y fuentes
La investigación se fundamenta en el análisis de fuentes primarias del Archivo General e Histórico de la Defensa (AGHD):
- Sumario 946, legajo 4393: Procedimiento sumarísimo colectivo que incluye las declaraciones e informes relativos a Anastasio Sánchez Martínez.
- Fondo Madrid, sin sumario, Caja 597, Orden 4: Expediente penitenciario individual que detalla su condena, reclusión en la Prisión del Seminario de Cuenca (código CU-3069) y el proceso de libertad condicional.
La doble condición de un represaliado, autoridad local y militante sindical
Perfil de un encausado prioritario
Anastasio Sánchez Martínez reunía las características que el régimen franquista identificaba como de alta peligrosidad.
- Doble Cargo: Su posición como vocal de la UGT y concejal del Ayuntamiento lo convertía en un eslabón clave entre el poder municipal y el movimiento obrero organizado, representando justo el tipo de estructura de poder popular que el nuevo Estado buscaba erradicar.
- Informe de Autoridades Locales: En el informe del sumarísimo (Foja 78) se le describe de forma contundente: «Ha formado parte de la colectivización y ocupado, cargos de autoridad, constituyendo atropellos». «Su conducta ha sido bastante defectuosa». Este informe, proveniente de las nuevas autoridades, fue determinante para su condena.
La estrategia defensiva, la argumentación de la protección comunal
Frente a las graves acusaciones, entre las que destacaba la destrucción de la iglesia, Anastasio Sánchez articuló una defensa basada en la lógica del bien común y la prevención de males mayores, similar a la de otros encausados.
- Protección del patrimonio: Reconoció haber intervenido en las requisas de la iglesia, pero argumentó que la intención era «evitar que las milicias que venían de Utiel no la saquearan». Sostuvo que esta decisión se tomó «de acuerdo con el vecindario de la localidad», enfatizando el carácter colectivo, consensuado y protector de la medida, frente a la acusación de vandalismo ideológico.
La condena y el mecanismo de control permanente
La justicia militar franquista fue impermeable a estos argumentos. El 22 de julio de 1942, en un consejo de guerra, se condenó a 12 años y 1 día de reclusión temporal. Su reclusión en la Prisión del Seminario de Cuenca desde el 13 de julio de 1939 materializaba la violencia física del estado sobre los vencidos.
No obstante, la maquinaria penitenciaria ya había activado los mecanismos de «gracia». El 10 de mayo de 1941, se le impuso la «prisión atenuada» al preverse una pena igual o menor a 12 años y 1 día. Se puso en libertad el 23 de mayo de 1941, pero bajo la obligación de presentarse ante la alcaldía cada 15 días. Esta «libertad» era en realidad una externalización del castigo, un sistema de control que extendía la represión carcelaria a la vigilancia y humillación cotidiana en su propio municipio.
Discusión: La criminalización de la autoridad legítima y la invalidez de la defensa
El caso de Anastasio Sánchez Martínez es emblemático por varias razones:
- El Doble estigma: Su condena no se debió solo a hechos concretos, sino a su condición de representante de la «anti-España» en dos frentes: el sindical (UGT) y el institucional (concejal). Esto lo convertía en un símbolo de la doble derrota que el franquismo quería ejemplificar.
- La inutilidad del argumento comunitario: Su defensa, que presentaba los hechos como actos de protección del patrimonio local frente a elementos externos, se ignoró. Para la justicia militar, cualquier actuación realizada bajo autoridades republicanas era, por definición, delictiva. La «voluntad del vecindario» carecía de valor jurídico frente a la nueva legalidad impuesta por la fuerza.
- La pena dual: Al igual que otros condenados, sufrió una doble pena: la privación de libertad en una prisión notoria por su dureza y, posteriormente, la humillación constante y el control social de la firma quincenal. Este sistema aseguraba que el poder del Estado estuviera presente de forma continua en la vida de los represaliados y sus comunidades.
Conclusión
La historia de Anastasio Sánchez Martínez no es solo la de un labrador condenado a 12 años de cárcel. Es la historia de la metódica destrucción de las estructuras de poder legítimas de la República en el ámbito rural.
Su caso demuestra que la represión franquista tuvo como objetivo explícito decapitar cualquier forma de liderazgo comunitario que no se alineara con el Nuevo Estado.
La ineficacia de su defensa, basada en la lógica del bien común y la protección del patrimonio local, evidencia que los tribunales militares no estaban interesados en los matices o las intenciones, sino en la ejemplaridad del castigo. Anastasio Sánchez, como concejal y vocal sindical, se convirtió en un chivo expiatorio cuya condena y posterior control pretendían borrar cualquier vestigio del poder popular y disuadir a su comunidad de cualquier veleidad de desafío al orden impuesto. Su vida tras las rejas y bajo vigilancia es un testimonio elocuente de la naturaleza totalitaria del proyecto franquista.
Fuentes y Bibliografía:
- Archivo General e Histórico de la Defensa (AGHD). Sumario 946, legajo 4393. Procedimiento sumarísimo contra vecinos de Garcimolina.
- Archivo General e Histórico de la Defensa (AGHD). Fondo Madrid, sin sumario, Caja 597, Orden 4. Expediente de Anastasio Sánchez Martínez.
- Proyecto Censo de Represaliados de la UGT. Fundación Francisco Largo Caballero. Ficha de Anastasio Sánchez Martínez.
- Prisión: CU-3069