La imponente fortaleza que tenía a sus pies, era mucho más que un bastión defensivo, representaba la fe y la protección de la que tanto le habían hablado sus compañeros peregrinos.
La imponente fortaleza que tenía a sus pies, era mucho más que un bastión defensivo, representaba la fe y la protección de la que tanto le habían hablado sus compañeros peregrinos.