Asociación de vecinos y personas mayores PEÑA EL PARDO

  • El Eco de las Espadas

    Introducción y publicación por entregas:

    «EL ECO DE LAS ESPADAS»

    Asociación de personas mayores Peña el Pardo

     

    Revista Histórica y Cultural

    «Entre la piedra y la fe, una fortaleza escribe su destino»

    Bien fallados seades, leedores, en aqueste viage que passa por los siglos et torna los sones d’aquella sazon en que la fe, el açero et la cobdicia texieron el fado d’un regno. En los cartapacios que agora se siguen, damos el primer recreo de «El Eco de las Espadas», estoria que se arraiga en la Baxa Edat Media de Castiella, en aquellas terras bravas et de frontera que oy dia son llamadas Castiella-La Mancha.

    Bienvenidos, lectores, a un viaje que atraviesa los siglos y resucita los ecos de una época donde la fe, el acero y la ambición tejieron el destino de un reino. En las páginas que siguen, presentamos el primer adelanto de «El Eco de las Espadas», una novela histórica que sumerge sus raíces en la Baja Edad Media castellana, en ese territorio agreste y fronterizo que hoy conocemos como Castilla-La Mancha.

    Inicio del camino de la Vera, 1347

    ¿Qué secretos guardan las murallas del castillo de Moya?

    En un mundo donde las órdenes militares —Santiago y Calatrava— pugnaban por el control de rutas sagradas y tierras baldías, un hombre, Juan González de Roa, «el mozo» (noble de segundo rango, no de alta nobleza, s. XV). Con su presencia en Moya (ficcionada s. XIV), como un encargo real temporal «por orden de Alfonso XI, para control en las zonas rurales de la Mancha y el valle del Tajo, de los mudéjares», como comisionado regio y labores de alcaide. Carga sobre sus hombros el peso de una misión imposible: sostener la unidad de su gente mientras el reino se fractura. Su historia, rigurosamente documentada, pero narrada con la pasión de la ficción, es el hilo que nos guía a través de intrigas palaciegas, batallas espirituales y la silenciosa resistencia de los peregrinos que, bajo la sombra de la Ruta de la Vera Cruz, buscaban redención.

    ¿Por qué desapareció un pueblo entero?

    La lucha entre estos muros, las intrigas, la devoción mariana —encarnada en vírgenes aparecidas como la de Tejeda o Santerón— se entrelaza con leyendas templarias nunca confirmadas, pero imposibles de erradicar. Aquí, los setenarios de siete días (ya modernos), consagraban la fe en ermitas perdidas, mientras los campesinos y ganaderos de la heredad de la casa de labor de Casas de Garcimolina, (hoy apenas un eco en los archivos), labraban su supervivencia entre el olvido y la repoblación.

    Una trama coral,1 un misterio histórico

    Esta obra, estructurada como un tapiz de voces —caballeros, artesanos, peregrinos como el misterioso Herminio, cuyo mimbre simboliza la fragilidad humana—, alterna, eventos históricos verificables con relatos íntimos que desafían el tiempo. ¿Qué ocurrió realmente entre 1284 y 1292?, ¿Moya fue arrasada y sus emblemas borrados?, o no. ¿Por qué la Orden de Santiago perdió el control frente a Calatrava? Y, sobre todo, ¿quién traicionó a quién?

    En esta primera entrega, descubrirán:

    • El Castillo de Moya: bastión entre dos mundos, donde el viento aún susurra las plegarias de los caídos.
    • La sombra de los Templarios: aunque no hay pruebas de su presencia, su herencia late en rituales y símbolos.
    • La emboscada en el nogueral: un joven caballero, Álvaro, enfrentará su primera prueba de sangre en defensa de los peregrinos.

    «El Eco de las Espadas» no es solo una novela: es una invitación a caminar por senderos olvidados, donde cada piedra, cada documento rescatado del silencio (como el Censo de Pecheros de Carlos I que menciona por primera vez a Garcimolina), nos habla de un mundo que creíamos perdido.

    Queridos lectores, os invitamos a un viaje por los caminos olvidados de la Serranía Baja conquense, donde la historia y la leyenda se entrelazan en cada piedra. «El Eco de las Espadas» no es solo una novela histórica: es una puerta abierta a ese territorio agreste y fronterizo que se extiende entre las despobladas sierras de Moya, los venerados santuarios de Santerón y Algarra, y las humildes aldeas y casas de labores, como Garcimolina, Santo Domingo o Fuentelespino de Moya, resistieron el paso de los siglos.

    ¿Reconocéis estos parajes?

    Quizá os suenen sus nombres, evocadores y misteriosos, como ecos de un pasado que aún late en fuentes escondidas, en ruinas de ermitas y en senderos que serpentean entre sabinares. Esta es la tierra que pisaron los caballeros de Calatrava y Santiago, donde los peregrinos de la Ruta de la Veracruz buscaban refugio, y donde pastores y labriegos tallaron su existencia entre la devoción y la supervivencia.

    El Castillo de Moya, erguido sobre su cerro como un centinela de piedra, domina este paisaje áspero y bello. Desde sus almenas se divisan las torres de vigía y los caminos que llevan a Santerón, con su ermita mariana rodeada de leyendas; a Algarra y su castillo, donde las romerías tejían comunidad, y a esos pequeños mundos —Las casas de labor y corrales de García Molina, Santo Domingo, Fuente del Espino—, cuyas fuentes y majadas fueron testigos mudos de historias cotidianas y extraordinarias.

    ¿Qué secretos guardan estos andurriales?
    En «El Eco de las Espadas», cada lugar tiene su voz:

    • La casa de García Molina, una simple heredad o casa de labor, perdida en los documentos, que esconde la tenacidad de quienes repoblaron estas tierras.

    • Los bosques de nogueras, pinos y sabinas, donde bandidos y peregrinos se cruzaban en noches de luna menguante.

    • Las fuentes y lavaderos, puntos de encuentro donde se compartían noticias, temores, anhelos y esperanzas.

    Esta es una historia de frontera, donde lo sagrado y lo profano se mezclan: las apariciones de vírgenes en encinares, los setenarios (ya muy modernos para esta historia), en ermitas aisladas, y las luchas entre órdenes militares por controlar no solo tierras, sino almas.

    ¿Por qué importa hoy esta historia?
    ¿Por qué estos parajes? —aunque hoy algunos sean apenas un recuerdo— moldearon la identidad de una región. En sus piedras, en sus documentos y en su tradición oral, encontramos las raíces de una resistencia callada: la de quienes, como el señor don Juan González de Roa, el peregrino Herminio o el caballero Álvaro, eligieron la lealtad a sus ideales frente a la conveniencia.

    En esta primera entrega, descubriréis:

    • El Castillo de Moya en su esplendor, cuando sus muros albergaban tanto a señores como a pastores.

    • La ermita de Santerón, faro espiritual en un territorio peligroso.

    • La granja de Garcimolina, ejemplo de cómo la vida se abría paso, incluso en tiempos de guerra.

    «El Eco de las Espadas» es una invitación a recorrer, con rigor histórico y pulso narrativo, esos lugares que, aunque os suenen lejanos, son parte de vuestra memoria. Porque la historia no solo se escribe en grandes ciudades, sino también en estos rincones donde el viento aún susurra nombres como Moya, Santerón, Algarra y Garcimolina …

    ¿Están preparados para oír el eco?

     


    ACCESO A LOS CAPÍTULOS

    Introducción del autor

    Prólogo

     

    PRIMERA PARTE FICCIONADA

    I: El castillo de Moya

    II: La sombra de la rivalidad

    III: La conformación del poder

    IV: La llegada de los peregrinos

    V: La victoria de la fe

     

    SEGUNDA PARTE NOVELADA

    1.  El inicio del viaje, abril de 1347

    2.  Herminio, el peregrino del mimbre

    3.  La huella del caminante

    4.  La nueva misión de Herminio en Moya

    5.  Reflexiones del camino

    6.  Una tradición perdurable

    7.  Un ciclo de enseñanza y aprendizaje

    8. Una nueva era, preceptos del Mimbre y el Mimbrito

    9.  Nuevas generaciones y su propio camino

    10. La obra de Herminio

    11. Nuevos horizontes

    12. Reflexiones en el umbral

    13. El regreso de Herminio

    14. Los canastos de la memoria

    15. Semillas de esperanza

    16. Una marca que perdura

    17. Los caballeros de la luz

    FIN

    EPÍLOGO

     


    Nota del editor:

    Esta obra ha sido investigada con fuentes primarias, desde crónicas medievales hasta registros arqueológicos del cerro de Moya. Cada entrega irá acompañada de un anexo con bibliografía histórica para los lectores más exigentes.

    Para no ser reiterativos, se han publicado todas las fuentes consultadas de un sola vez, al pie del documento, es la bibliografía total de la novela.


    Ilustraciones y grabados que aparecen en la publicación:

    Basados en las técnicas pictóricas de Jan Van Eyck (c. 1390-1441):

    Maestro flamenco y pionero de la pintura al óleo en el Renacimiento nórdico. Es reconocido como una de las figuras fundacionales de la pintura occidental y máximo representante de la escuela flamenca del siglo XV. Su dominio técnico y conceptual revolucionó el arte europeo, especialmente mediante el perfeccionamiento de la pintura al óleo, lo que le permitió alcanzar cotas de realismo y simbología sin precedentes.


    Características estilísticas y aportaciones técnicas

    1. Hiperrealismo y precisión óptica:
      1. Van Eyck elevó la técnica al óleo mediante el uso de capas translúcidas (glacis), lo que facilitó la recreación de texturas minuciosas en telas, metales, joyas y superficies naturales.
      2. Su tratamiento de la luz, con gradaciones sutiles y sombras articuladas, confería volumen tridimensional y profundidad espacial a sus composiciones.
    2. Simbología compleja y narrativa visual:
      1. Integró en sus obras un repertorio de elementos simbólicos (espejos, frutas, animales, inscripciones) que operaban como capas de significado adicional, a menudo vinculadas a temas religiosos, morales o sociopolíticos.
      2. Obras como El matrimonio Arnolfini (1434) son estudiadas por su densa carga alegórica y su capacidad para documentar la cultura material de la época.
    3. Innovaciones técnicas y firmas autógrafas:
      1. Perfeccionó la estabilidad y brillo de los pigmentos al óleo, superando las limitaciones del temple al huevo predominante hasta entonces.
      2. Sus obras frecuentemente incluían inscripciones como «Als ik kan»  (“Con lo que puedo”), reflejando una conciencia autoral innovadora para su tiempo.

     Legado e influencia

    Van Eyck sentó las bases estéticas del Renacimiento nórdico e influyó en artistas como Hans Memling, El Bosco y, posteriormente, en maestros del Barroco. Su obra marca la transición definitiva del Gótico internacional hacia un naturalismo empírico que anticipó desarrollos posteriores en Europa.

     Conexión con reconstrucciones históricas y culturales

    La estética de Van Eyck resulta singularmente adecuada para recreaciones visuales de escenarios medievales y protomodernos, tales como:

    • Escenas de vida cotidiana y poder señorial (ej.: el Castillo de la Moya o figuras como Gonzalo de Roa).
    • Entornos rurales y simbología sacra (ej.: peregrinos, cruces, arados y utensilios como cestos y canastos).
    • Narrativas históricas ambientadas en espacios como Santerón o el personaje del Zurdo, donde el detalle realista y la carga simbólica enriquecen la comunicación.

    Su capacidad para integrar precisión documental con profundidad conceptual permite que las imágenes no solo ilustren, sino que interpreten contextos históricos, reforzando el axioma de que “una imagen vale más que mil palabras” en la divulgación del patrimonio cultural.


    PIE DE PÁGINA

    1. Narrativa coral:

      Se refiere a un enfoque de narración donde la historia se relata por medio de diferentes voces o narradores, en vez de apoyarse en un solo punto de vista. Cada personaje, comúnmente desempeñándose como el personaje principal, proporciona una perspectiva singular de los acontecimientos, lo cual facilita la elaboración de una narración polifónica y enriquecida por la diversidad de experiencias y emociones. Este enfoque fomenta una interpretación más exhaustiva y minuciosa de la historia, dado que los sucesos se presentan desde múltiples puntos de vista, lo cual realza la complejidad y la autenticidad de la narrativa.

    2. Fungir:

      Desempeñar un empleo, cargo o función. “Desempeñar una función, a veces sin tener el nombramiento preceptivo”.

    3. Setenarios:

      Agrupaciones simbólicas de siete elementos en contextos espirituales o teológicos, destacando la relevancia del número siete, como símbolo de plenitud y perfección. Tradición cristiana, mística medieval; estas estructuras organizaban conceptos clave en grupos de siete, mostrando un marco para la reflexión y el crecimiento espiritual.

      1. Los siete dones del Espíritu Santo: Sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.
      2. Las siete virtudes: fe, esperanza, caridad, prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
      3. Los siete pecados capitales: Soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza.
      4. Las siete bienaventuranzas: Interpretadas a partir del Sermón del Monte.
      5. Las siete peticiones del Padrenuestro: Cada una se considera un antídoto espiritual frente a los pecados o debilidades humanas.
    4. Orden del Temple:

      Conocida como los Caballeros Templarios. Fundada en 1119 por Hugo de Payns tras la Primera Cruzada, su misión original era proteger a los peregrinos cristianos en Tierra Santa.

    5. Los pecheros:

      Eran individuos pertenecientes al tercer estamento en la España del régimen antiguo, no pertenecientes a la nobleza ni al clero, y estaban obligados a abonar tributos directos a la Corona española. El término viene de “pecho” o “pecha” (tributos medievales). Principalmente, eran agricultores, artesanos y residentes de villas, cuya situación tributaria no se basaba en su riqueza, sino en su obligación de contribuir.

    6. Alfoz:

      Se trataba de un término de la era medieval que se utilizaba para referirse a un territorio rural bajo la jurisdicción de una villa principal, en el que se congregaban diversas aldeas. Poseía responsabilidades fiscales, judiciales y militares, desempeñando un papel crucial durante la Reconquista.

    7. Señorío de realengo:

      Tierras bajo control directo del rey, en contraposición a las tuteladas por nobles o la Iglesia, el monarca podía concederlas por merced o venta.

    8. Vísperas:

      Los miembros de la Orden de Santiago practicaban un rito denominado la Plegaria del Caballero, que se sincroniza con las horas canónicas de la Iglesia. Rezaban en momentos específicos del día. Laudes, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas. La misa conventual y la liturgia de las horas, pilares esenciales en su vida espiritual.

    9. Prácticas de armas abiertas

      En los castillos de las órdenes militares solían realizarse, en espacios amplios y despejados dentro del recinto fortificado, como el patio de armas. Este era el corazón del castillo, una gran explanada central donde los caballeros entrenaban en combate cuerpo a cuerpo, manejo de espadas, lanzas, arcos y tácticas de formación. Además del patio de armas, algunos castillos contaban con terrazas exteriores o explanadas cercanas que también se usaban para ejercicios ecuestres y simulacros de batalla. Estos entrenamientos eran esenciales para mantener la disciplina y la preparación militar de los caballeros, guerreros altamente entrenados.

    10. Pertenencia a un grupo:

      Es cuando un individuo se siente parte de un conjunto de personas que comparten algo en común: afición, cultura, ideología, actividad o una edad…

    11. Bordón:

      Cayado largo de madera que sirve de apoyo durante el camino y tiene un significado simbólico en la peregrinación. Su uso se remonta a la Edad Media y suele estar coronado por un puño del que cuelga una calabaza.

    12. Limosnera: 

      Típica de la época, era un recipiente sencillo, a menudo de tela o cuero, que servía para llevar la limosna que se recogía de donantes.

    13. Ucronías:

      Relatos que imaginan cómo habría sido la historia si un hecho del pasado hubiera ocurrido de forma diferente. Es decir, son reconstrucciones ficticias de la historia basadas en un punto de divergencia.

    14. La Carola:

      Danza medieval en círculo, acompañada por el canto de los propios bailarines. Aunque no se han conservado partituras específicas, los instrumentos que solían acompañar este tipo de danzas incluían:

      1. Tamboriles: Marcaban el ritmo con golpes constantes.
      2. Flautas dulces: Añadían melodías suaves y fluidas.
      3. Cornamusa: Un instrumento de viento similar a la gaita, con un sonido potente.
      4. Chirimía: Antecesora del oboe, con un timbre agudo y expresivo.
      5. Laúd: Instrumento de cuerda pulsada que aportaba armonía.
      6. Castañuelas: Utilizadas para marcar el ritmo con percusión manual.

    CRONOLOGÍA DE LAS ÓRDENES MILITARES

    Orden de Santiago (1210 – 1300)

    • Justificación: Tras la conquista de Moya por Alfonso VIII de Castilla en 1210, la villa y su castillo fueron entregados a la Orden de Santiago para su defensa y repoblación de la frontera con al-Ándalus. Es el dominio más largo y estable.
    • Evidencia: Documentos reales de donación y confirmaciones posteriores de la posesión Santiaguista.

    Orden de Montesa (1300 – 1304)

    • Justificación: Mediante una bula papal (Sane Considerante) del Papa Bonifacio VIII (11 de julio de 1297), se autorizó al rey Jaime II de Aragón a crear la Orden de Montesa y asignarle los bienes de la disuelta Orden del Temple en la Corona de Aragón. Sin embargo, Jaime II formalizó la cesión de Moya (que era castellana, no aragonesa) a Montesa en 1300, buscando fortalecer esta nueva orden en la frontera.
    • Fecha exacta de finalización:
    • Justificación: La cesión de Moya (territorio castellano) a una orden aragonesa (Montesa), generó un conflicto diplomático entre Castilla y Aragón. Mediante el Tratado de Torrellas (8 de agosto de 1304), que fijaba las fronteras entre ambos reinos, Jaime II de Aragón acordó devolver Moya a Castilla.
    • Evidencia: Bula papal de 1297, documentos reales aragoneses de cesión a Montesa (1300) y texto de la sentencia arbitral del Tratado de Torrellas (1304).

    Fin del dominio directo de las órdenes militares (1304 en adelante).

    • Justificación: Cumpliendo el Tratado de Torrellas, la Orden de Montesa, dejó Moya, que volvió a la Corona de Castilla bajo el rey Fernando IV.
    • A partir de entonces, Moya fue gobernada por señores laicos nombrados por el rey (Señorío de Realengo 7), aunque mantuvo vínculos históricos con Santiago y tuvo Comendadores santiaguistas en su territorio. Nunca más volvió a estar bajo el dominio directo de una orden militar como villa propia.
    • Evidencia: Aplicación del Tratado de Torrellas y aparición de tenentes.

     

    Conflictos que marcaron la región

    • Guerra Civil Castellana (1366–1369): Moya fue escenario de enfrentamientos entre los bandos de Pedro I «el Cruel» (apoyado por Inglaterra) y su hermanastro don Enrique de Trastámara (respaldado por Aragón y Francia). La guerra dejó la zona devastada y sembró el caos institucional. Las órdenes Militares, tanto la Orden de Santiago como la de Calatrava, intentaron hacerse con el control de Moya, aprovechando su valor defensivo y su ubicación clave en las rutas entre Castilla y Aragón.
    • Consecuencias para la población, el auge del bandolerismo. Tras conflictos como la Guerra de los Dos Pedros (1356–1369), muchos soldados y mercenarios quedaron sin paga ni señorío. En la Baja Sierra esto se tradujo en: Grupos armados itinerantes, no eran ejércitos regulares, sino bandas de excombatientes desmovilizados, mercenarios sin contrato.

    BIBLIOGRAFÍA

    1. Alfonso X el Sabio

      Primera Crónica General de España (c. 1270-1284). Fundamental para el contexto político y militar de la Castilla del siglo XIII.

    2. Fuero de Cuenca

      Ed. crítica de Rafael de Ureña y Smenjaud (1935). Base jurídica de la repoblación y organización territorial en la región.

    3. Chronica Latina Regum Castellae:

      Ed. Luis Charlo Brea (1999). Relatos contemporáneos sobre Alfonso VIII y Enrique I.

    4. Martínez Díez, Gonzalo

      Los templarios en los reinos de la Península Ibérica. Ed. Cátedra. (1993).

    5. Ruiz Gómez, Francisco

      Los orígenes de las órdenes militares y la repoblación de los territorios de La Mancha (CSIC, 2003). Análisis del papel de Santiago y Calatrava en la consolidación territorial.

    6. Doménech, M. Ángeles (2005)

      Religiosidad popular y santuarios en la Serranía Baja de Cuenca. Diputación Provincial de Cuenca.

    7. Sánchez Garzón, Alfredo (2006)

      Santuario de la Virgen de Tejeda en Garaballa. Ed. Comarcal.

    8. Llop Domingo, J. V. (1997)

      Ermitas y espiritualidad mariana en el Alto Turia.

    9. Archivo Parroquial de Moya y Libros de Fábrica de Garaballa y Garcimolina

      Contienen referencias a los orígenes legendarios y primeros cultos.

    10. Sanz y Díaz, José

      Historia de la muy noble y leal villa de Moya (Ed. Añil, 1947). Crónica local con documentos sobre Juan González de Roa.

    11. VV. AA. (2011)

      Marianismo rural en la península Ibérica: ritos, caminos y ermitas. Universidad de Castilla-La Mancha.

    12. Vauchez, André

      La espiritualidad del Occidente medieval (Cátedra, 1995). Contexto sobre devociones populares (vírgenes aparecidas, setenarios).

    13. Castro, Caridad, Pepe

      Peregrinos en la España medieval. (Ediciones Nowtilus, 2010). Rutas alternativas, hospederías y simbolismo espiritual.

    14. Almagro Gorbea, Martín

      El castillo de Moya, arqueología de fortaleza medieval (Diputación de Cuenca, 2015). Estudio arquitectónico y estratigráfico del bastión.

    15. Retuerce Velasco, Manuel

      La Serranía Conquense en la Edad Media. Poblamiento y estructura social (AACHE Ed., 2009). Asentamientos como Casas de Garcimolina.

    16. Primera mención documental de «La Casa de García Molina». Censo de pecheros de Carlos I, 1528.

      Tomo I, pág.: 133 https://ine.es/prodyser/pubweb/censo_pecheros/tomo1.pdf

    17. Archivo municipal de Moya, 1380-1400, Pedro López de Ayala

      bub_gb_9-s97PAswgsC.pdf

    18. Real Academia de la Historia

      https://bibliotecadigital.rah.es/es/consulta/registro.do?id=12781

    19. Recursos digitales
      1. https://gw.geneanet.org/foullon?lang=es&n=de+roa&p=juan+gonzalez+de+roa
      2. https://palomatorrijos.blogspot.com/2020/04/juan-gonzalez-de-rosa-senor-de-moya-y-de.html
    20. Documentos de órdenes militares

      Archivo Histórico Nacional (Madrid). Sección órdenes Militares (Santiago, Calatrava).

      1. Pergaminos y cartularios: encomiendas en Cuenca y Moya (siglos XII-XIV).
      2. Consultas sobre posesiones en la zona oriental de Cuenca. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=50989

     

     

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  • Fotos presentadas para el concurso de fotografía 2023

    Os presentamos las fotos que han sido presentadas para el concurso de fotografía 2023 de Casas de Garcimolina. Durante la semana de fiestas, dichas fotografías serán expuestas en papel durante la semana de fiestas.


  • Charlas y vistas guiadas a las Trincheras de Algarra y Casas de Garcimolina

    El proyecto ‘Cuenca en Guerra’ se acerca este verano a la Serranía Baja de Cuenca a través de dos días de charlas y visitas guiadas a las trincheras de la Guerra Civil Española que todavía existen en los pueblos de Algarra y Casas de Garcimolina. Serán los días 7 y 13 de agosto.

    Esta iniciativa forma parte de un proyecto liderado por la Asociación de Mujeres ‘El Sabinarejo’ y la Asociación de Vecinos y Personas Mayores de Algarra y ha contado con fondos Leader procedentes de la Unión Europea y fondos del Ayuntamiento de Algarra.

    La primera actividad realizada fue el sondeo y excavación arqueológicos llevados a cabo en ambos municipios por el Dr. Santiago David Dominguez Solera, así como la investigación histórica.

    Este verano se continúa con la parte más divulgativa del proyecto. Mediante diferentes charlas se informará sobre la Guerra Civil en la zona y las construcciones estudiadas. En ambos municipios se realizarán visitas guiadas a las trincheras con expertos en la materia.

    Consejos prácticos:

    Para la excursión en Garcimolina el grupo bajará andando desde la plaza hasta la Solana Moracha. Las personas que no quieran o puedan caminar tanto pueden bajar en coche hasta la granja y allí unirse al resto del grupo. La subida a las trincheras no es fácil, hay bastante pendiente, el terreno es pedregoso y con aliagas por lo que se recomienda calzado de monte, pantalón largo y en caso necesario bastones de senderismo. No puede faltar una botella de agua y una gorra.

    Para la excursión en Algarra el grupo subirá andando desde el Salón Municipal hasta la Cunázara. Las personas que no quieran o puedan caminar tanto pueden subir en coche y allí unirse al grupo. Aunque hay bastante pendiente la subida es sencilla. Se recomienda llevar agua y gorra.

     

     



  • Bases del concurso de fotografía 2023

    Temática de las fotos

    La temática debe de estar relacionada, por supuesto, con nuestro querido pueblo y su bellísimo entorno natural y animal. Cualquiera puede mandar las hasta cuatro fotografías que considere como las mejores del mundo mundial. Eso sí, con la excepción de los siguientes puntos:

    • No pueden aparecer menores de edad en ellas
    • Si en la foto presentada aparece la cara de terceras personas, será necesaria una autorización firmada.
    • No se permitirán fotos que inciten a la violencia, mal rollo garcimolinero, bla, bla, bla…

    Plazo máximo de presentación de las fotos

    31 de julio a las 23.59 horas.

    ¿Quien puede participar?

    Cualquier garcimoliner@ sea o/no mayor de edad.

    ¿Cuantas fotos puedo presentar?

    4 máximo por persona. En el caso de que el número total de fotografías enviadas pase de 20, se aceptarán las 3 primeras, o 2 fotografías si hay un número de participantes mayor.

    ¿Donde puedo mandar mis fotos?

    Las fotos deberán de ser enviadas en formato JPG al correo garcimolina@gmail.com incluyendo nombre y apellidos del participante y lugar donde se ha realizado la foto. También se deberá de indicar cual es el orden de prioridad de cada fotografía (en el caso de mandar más de 2).

    Debido a que las fotos se van a imprimir en un tamaño de 24×30, es recomendable que la foto tenga la máxima calidad posible.

    ¿Como funciona el concurso este año?

    Cada participante manda sus fotografías y son publicadas en la web el 1 de agosto. Durante la semana de fiestas, dichas fotografías serán expuestas en el lugar que determine la Comisión de Fiestas 2023.

    Para asegurar el correcto funcionamiento del concurso, los organizadores se reservan el derecho a modificar estas bases.


  • La Casa de la Granja de García Molina

    LA CASA DE LA GRANJA DE GARCÍA MOLINA: ORÍGENES

    • La casa de la granja de Gracia Molina, la primera documentación oficial, que hallamos. Es del Instituto Nacional de Estadística. Tomo I, Madrid, 2008, y la información en el detallado, es del siglo XVI:

    TÍTULO DEL DOCUMENTO

    • Censo de pecheros. Carlos I del año 1528. Donde se denominan: «granjas», (unidades individuales):
      • La Casa de García Molina.
      • La Casa de Pedro Izquierdo

    Documento PDF, para ver en detalle: Página 153

    Enlace:

    https://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&c=INEPublicacion_C&cid=1259947004847&p=1254735110672&agename=ProductosYServicios%2FPYSLayout&param1=PYSDetalleGratuitas#:~:text=La%20obra%2C%20dividida%20en%20dos,del%20Archivo%20General%20de%20Simancas.

     

    LA CASA DE LA GRANJA DE GARCÍA MOLINA. 

     HISTORIA

    • Analizar la estructura territorial y los usos que se hacían del espacio rural en la Serranía de Cuenca tras su reconquista y repoblación a finales del siglo XII.
    • Información del Fuero de Cuenca. Se establecen las pautas generales, para la vertebración de su territorio.
    • Permite investigar sobre el aprovechamiento que hacía de su medio geográfico, el campesino conquense, en esta etapa de la Edad Media.

    LAS CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DEL TERRITORIO

    • El territorio del alfoz de Cuenca, ocupaba una pequeña parte de la Alcarria. Comprendía la mayor parte de su Serranía. Con excepción de la zona sur-oriental, que pertenecía a la Tierra de Moya.
    • La toma de la ciudad de Cuenca en el año 1177, tras un largo asedio, supuso la ocupación definitiva de la Serranía, a la vez que facilitó el avance hacia territorios situados más al sur.
    • La temprana conquista de Moya (1.183), de Alarcón (1.184) y de Alcaraz (1.213) alejó los peligros de la frontera musulmana de la Tierra de Cuenca, lo cual facilitó su repoblación.
      • Moya, anteriormente al 1210; ni era Villa, ni poseía Castillo.
      • Moya, nunca fue morada árabe. Ni se han encontrado vestigios árabes en su suelo.
      • Las construcciones militares de la Villa son posteriores a la época musulmana.

    Alfonso VIII

    • Hizo de Cuenca, la cabeza de un amplio territorio o alfoz. Le concedió, un fuero en el año 1190, para organizar la repoblación, y el aprovechamiento de los recursos, de la extensa tierra.
    • El relieve de la comarca, donde predominan las amplias muelas de topografía llana, facilita su aprovechamiento ganadero.
    • Contribuyendo a una rápida repoblación, de la Serranía de Cuenca. Basad su riqueza, en la ganadería, mayoritariamente. Recurso económico, con las necesidades de movilidad características, de una sociedad guerrera, y con la posibilidad, de explotar, de una manera extensiva, un territorio muy poco poblado.
    • Las fuentes afirman que Alfonso VIII puebla Moya, no que la conquiste.
    • Nada hace suponer que Alfonso, atacase a los almohades, anteriormente a la razzia, de abril o mayo de 1211.
    • La puebla de Moya empezó en el año judicial conquense de X-1209/10.
    • Mucho de lo que se ha escrito hasta ahora, sobre Moya, con anterioridad a esta fecha, son hipótesis sin fundamento.

    REPOBLACIÓN

    • Tras la repoblación, los propietarios de grandes rebaños, no eran frecuentes, predominarían los de pequeños y medianos; el módulo para calcular qué propietario de ganado, debe participar en la “Esculca” 1, según el Fuero, son cien ovejas: “El caballero que tenga más de cien ovejas tenga esculca”.
    • La poca presencia de órdenes militares, ni de monasterios en la Serranía, contribuiría, a que predominara en los primeros siglos de la reconquista el pequeño propietario.
    • La repoblación es un proceso necesario e imprescindible, para consolidar el poder cristiano en los territorios tomados militarmente. El tipo de ocupación que se impone en el siglo XIII,
    • El asentamiento debía iniciarse con las personas que formaban parte del ejército. Se les concedía, casa y tierra (de secano y de regadío), con la obligación de fijar en ella su residencia y participar en la defensa general.
    • Tras la repoblación de Moya a principios del siglo XIII (a partir de 1210), fue adquiriendo una amplia jurisdicción sobre unos territorios.
    • No hay constancia de documentos, donde se relacione la repoblación con la creación de granjas, arrabales, poblaciones, núcleos rurales, ni urbanos.
    • El territorio, del Marquesado de Moya. Con el tiempo, serán coincidentes, con los límites primigenios, del Señorío.
      • En 1463, Enrique IV hizo donación del señorío de Moya a D Andrés de Cabrera, el «buen vasallo».
      • Los moyanos se opusieron a este nombramiento.  El nuevo señor no pudo tomar posesión hasta el año 1475. Con la confirmación de la donación, de los Reyes Católicos. Moya siempre estuvo de parte de Isabel I, La Católica, en el proceso sucesorio.
      • Esto le valió a Moya que, de SEÑORIO, se convirtiera en MARQUESADO en el año 1480.

    LA CASA DE LA GRANJA DE GARCÍA MOLINA

    Primera documentación hallada, siglo XVI:

    • Censo de pecheros. Carlos I del año 1528.

     MOYA, SUS ARRABALES Y SU TIERRA

    Granjas y arrabales, año 1528

    1. Santa Cruz.
    2. Mançaneruela.
    3. Canpalvo.
    4. La Casa de Pedro Ysquierdo.
    5. Santo Domingo.
    6. Canpillo de Gormaz.
    7. Fuente El Espino.
    8. El Angosto.
    9. La Casa de García Molina.

    LA CASA DE LA GRANJA DE GARCÍA MOLINA

    Datos censales y pecheros del año 1528:

    • Trascripción de este legajo, revisada y ordenada. Con resúmenes de los informes y comentarios. De algunos datos elaborados. Destaca la identificación de los pueblos, que en él aparecen y su denominación actual.
    • En atención al contenido y al momento de su realización, esta obra se ha titulado Censo de Pecheros. Carlos I, año 1528.
    • El emperador Carlos I, decidió que se revisasen los padrones de pecheros, de los vecinos, obligados a atender los “Servicios de Su Majestad”.
    • Impuestos aprobados en las Cortes, con exención de pago: a la Nobleza y a la Iglesia.
    • Para ello, ordenó. Qué dos comisionados, de cada Intendencia. (Zonas geográficas equivalentes a las actuales provincias); recorrieran los pueblos.
    • Revisando el número de pecheros, anotando las cantidades que pagaban, estableciendo cuánto debían pagar, e informando sobre la riqueza de cada lugar, para fundamentar con equidad las “cáñamas”, o contribución correspondiente a cada pueblo.
    • La recopilación duró casi ocho años. Los datos se refieren a los pagos realizados, en los años 1527 y 1528. En el año 1541 se estableció un nuevo “Servicio extraordinario”, lo que exigió una revisión del Censo. El conjunto de todos estos datos se encuentra reunido en un legajo que se conserva en el Archivo de Simancas con la signatura “Contadurías Generales núm. 768”.

    Los servicios a Su Majestad

    • Impuestos, ordinarios o extraordinarios. Aprobados en las Cortes, que recaían sobre los pecheros y se destinaban, a sufragar las necesidades de la corona. Para recaudar estos impuestos, los pueblos utilizaban los padrones de pecheros que servían para asignar a cada uno la cantidad que debía pagar con objeto de alcanzar entre todos el importe fijado a cada pueblo que se denominaba cáñama.
    • Las cáñamas, fijadas con anterioridad. En un principio, con la máxima equidad; el simple trascurso del tiempo, desajustaba los parámetros de reparto.
    • A causa, de agravios entre poblaciones, se generaron quejas. El emperador Carlos I, decidió, enviar dos comisionados a cada provincia. Que recorrieran pueblos, analizando y comprobando a los padrones. El número de pecheros y lo que pagaban en el “Servicio”, e hicieran un breve informe sobre su riqueza.

    Estos datos servirían:

    • Que, todos los vecinos de la provincia, contribuyan y paguen. De manera que unos concejos, con otros, no reciban agravio. Según se expresaban los comisionados de Salamanca.  Duró casi ocho años, esta recopilación; desde 1528 a 1536. En los preámbulos, se indica que los datos, se refieren a lo pagado en los años 1527 y 1528.
    • Se estableció un “servicio extraordinario”, nuevo. Lo comenzarían a pagar, a partir del año 1541. Lo que motivó que, en esa fecha, se realizara una revisión del Censo, que es la que ha llegado hasta nosotros.

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    TABLA DE DATOS CENSALES

    Censo de Pecheros 1528
    Censo de Pecheros Carlos I, año1528

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    Palabras empleadas geográficamente:

    1. Pueblo: cualquier asentamiento de población. O conjunto de asentamientos limítrofes. En el Censo, un ente poblacional indiviso.
    2. Alcaria: Alquería, cortijo, caserío.
    3. Alquería: Conjunto reducido de casas rurales. Finca de campo con casa de labor.
    4. Pecho: Tributo que se paga al Rey. Se incluye, lo que se paga al dueño de los señoríos; seglares, o eclesiásticos.
    5. Pecheros: Según el Diccionario de Covarrubias (año 1610) pág. 858 b, 33 – “Pecho vale cierto tributo que se da al Rey” y añade (renglón, 45) “Pechero, el que lo paga. Deste, están essentos los hidalgos, por el pecho, se dividen de los que son”. En nuestro caso se trata del impuesto denominado “Servicio a SS.MM.” de los años 1527 y 1528. En muchas regiones, se considera a las viudas y a los menores de edad, obligados a pagar pechos. Como, medio pechero, y en alguna, como en Soria, dos tercios.
    6. Cáñama: Agrupación de pecheros que se hacía para mejor distribuir los impuestos. El Diccionario de Autoridades, primero de la Real Academia (1726). Lo define como: el orden y unión de los pecheros, incluidos, en los repartimientos de tributos.
    7. Repartimiento de pechos, en cáñamas: Distribución del impuesto en grupos de contribuyentes. Las autoridades de cada grupo, debían acordar cómo se hacía el pago.
      • Distribuyéndolo en grupos más pequeños, o directamente entre los obligados a satisfacerlos, o bien pagándolo con las rentas de los bienes comunales.
      • Si el grupo era un pueblo; se distribuía, entre los pecheros.
      • Una forma peculiar de hacerlo, consistía en repartirlo entre todos ellos, a partes iguales. El que no tenía ingresos suficientes, pagaba una parte alícuota, de acuerdo con sus posibilidades.

     

    BIBLIOGRAFÍA

    1. Legajo que contiene el Censo de Pecheros, debido, posiblemente, a Tomás González; en el que aparece fechado en 154. Tratándose de un Censo de 1527. Usado en 1528, revisado en 1540.
    2. Organización del territorio y usos del suelo en el alfoz, de cuenca según su fuero. Luis Esteban Cava, traducción del mismo, realizada: Valmaña Vicente. A. Publicada, por Ed. Tormo. Cuenca, 1977.
    3. Repoblación de Castilla La Nueva, González, vol. I, pp. 113-215.
    4. Torres Jiménez, Raquel. En Esp. mediev. 45 2022: 31-52.
    5. Los orígenes de las órdenes militares y la repoblación de los territorios de La Mancha (1150-1250), Madrid: CSIC, 2003.
    6. Cuadernos Historia, 16, Conquista de Valencia, Pedro López Elum, N.º 143, pág. 18

     

    ENLACES DE INTERÉS

    Censo de pecheros Tomo I y II:

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    PALABRAS TÉCNICAS

    • Esculca1: En épocas anteriores al predominio de la Mesta, se constituían escoltas de jinetes armados y soldados de a pie, que acompañaban a los rebaños en los campos de pastos donde permanecían durante el período de la trashumancia y en el traslado de los mismos de un punto a otro. Esta especie de guardia oficial era conocida como la «esculca» y los jinetes para formar la misma los facilitaban los dueños del ganado de los rebaños, en función de un caballo por cada rebaño de vacuno o tres de ganado lanar.
    • Localización en el O.M.: El O.M. (Abreviatura del Original Manuscrito). Es un legajo con 520 folios. Numerados y escritos por las dos caras, se distinguen por: rº (recto) la inicial y por vº (verso). La otra cara, según el lenguaje de archiveros e impresores.
    • Sesmo o Sexmo: La RAE admite las dos formas, para designar la agrupación, de municipios para fines comunes.
    • Yantar: Impuesto de los vecinos, pagado a su señor. Originariamente, en especie y con posterioridad en dinero.

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