Asociación de vecinos y personas mayores PEÑA EL PARDO

  • El Eco de las Espadas

    Introducción y publicación por entregas:

    «EL ECO DE LAS ESPADAS»

    Asociación de personas mayores Peña el Pardo

     

    Revista Histórica y Cultural

    «Entre la piedra y la fe, una fortaleza escribe su destino»

    Bien fallados seades, leedores, en aqueste viage que passa por los siglos et torna los sones d’aquella sazon en que la fe, el açero et la cobdicia texieron el fado d’un regno. En los cartapacios que agora se siguen, damos el primer recreo de «El Eco de las Espadas», estoria que se arraiga en la Baxa Edat Media de Castiella, en aquellas terras bravas et de frontera que oy dia son llamadas Castiella-La Mancha.

    Bienvenidos, lectores, a un viaje que atraviesa los siglos y resucita los ecos de una época donde la fe, el acero y la ambición tejieron el destino de un reino. En las páginas que siguen, presentamos el primer adelanto de «El Eco de las Espadas», una novela histórica que sumerge sus raíces en la Baja Edad Media castellana, en ese territorio agreste y fronterizo que hoy conocemos como Castilla-La Mancha.

    Inicio del camino de la Vera, 1347

    ¿Qué secretos guardan las murallas del castillo de Moya?

    En un mundo donde las órdenes militares —Santiago y Calatrava— pugnaban por el control de rutas sagradas y tierras baldías, un hombre, Juan González de Roa, «el mozo» (noble de segundo rango, no de alta nobleza, s. XV). Con su presencia en Moya (ficcionada s. XIV), como un encargo real temporal «por orden de Alfonso XI, para control en las zonas rurales de la Mancha y el valle del Tajo, de los mudéjares», como comisionado regio y labores de alcaide. Carga sobre sus hombros el peso de una misión imposible: sostener la unidad de su gente mientras el reino se fractura. Su historia, rigurosamente documentada, pero narrada con la pasión de la ficción, es el hilo que nos guía a través de intrigas palaciegas, batallas espirituales y la silenciosa resistencia de los peregrinos que, bajo la sombra de la Ruta de la Vera Cruz, buscaban redención.

    ¿Por qué desapareció un pueblo entero?

    La lucha entre estos muros, las intrigas, la devoción mariana —encarnada en vírgenes aparecidas como la de Tejeda o Santerón— se entrelaza con leyendas templarias nunca confirmadas, pero imposibles de erradicar. Aquí, los setenarios de siete días (ya modernos), consagraban la fe en ermitas perdidas, mientras los campesinos y ganaderos de la heredad de la casa de labor de Casas de Garcimolina, (hoy apenas un eco en los archivos), labraban su supervivencia entre el olvido y la repoblación.

    Una trama coral,1 un misterio histórico

    Esta obra, estructurada como un tapiz de voces —caballeros, artesanos, peregrinos como el misterioso Herminio, cuyo mimbre simboliza la fragilidad humana—, alterna, eventos históricos verificables con relatos íntimos que desafían el tiempo. ¿Qué ocurrió realmente entre 1284 y 1292?, ¿Moya fue arrasada y sus emblemas borrados?, o no. ¿Por qué la Orden de Santiago perdió el control frente a Calatrava? Y, sobre todo, ¿quién traicionó a quién?

    En esta primera entrega, descubrirán:

    • El Castillo de Moya: bastión entre dos mundos, donde el viento aún susurra las plegarias de los caídos.
    • La sombra de los Templarios: aunque no hay pruebas de su presencia, su herencia late en rituales y símbolos.
    • La emboscada en el nogueral: un joven caballero, Álvaro, enfrentará su primera prueba de sangre en defensa de los peregrinos.

    «El Eco de las Espadas» no es solo una novela: es una invitación a caminar por senderos olvidados, donde cada piedra, cada documento rescatado del silencio (como el Censo de Pecheros de Carlos I que menciona por primera vez a Garcimolina), nos habla de un mundo que creíamos perdido.

    Queridos lectores, os invitamos a un viaje por los caminos olvidados de la Serranía Baja conquense, donde la historia y la leyenda se entrelazan en cada piedra. «El Eco de las Espadas» no es solo una novela histórica: es una puerta abierta a ese territorio agreste y fronterizo que se extiende entre las despobladas sierras de Moya, los venerados santuarios de Santerón y Algarra, y las humildes aldeas y casas de labores, como Garcimolina, Santo Domingo o Fuentelespino de Moya, resistieron el paso de los siglos.

    ¿Reconocéis estos parajes?

    Quizá os suenen sus nombres, evocadores y misteriosos, como ecos de un pasado que aún late en fuentes escondidas, en ruinas de ermitas y en senderos que serpentean entre sabinares. Esta es la tierra que pisaron los caballeros de Calatrava y Santiago, donde los peregrinos de la Ruta de la Veracruz buscaban refugio, y donde pastores y labriegos tallaron su existencia entre la devoción y la supervivencia.

    El Castillo de Moya, erguido sobre su cerro como un centinela de piedra, domina este paisaje áspero y bello. Desde sus almenas se divisan las torres de vigía y los caminos que llevan a Santerón, con su ermita mariana rodeada de leyendas; a Algarra y su castillo, donde las romerías tejían comunidad, y a esos pequeños mundos —Las casas de labor y corrales de García Molina, Santo Domingo, Fuente del Espino—, cuyas fuentes y majadas fueron testigos mudos de historias cotidianas y extraordinarias.

    ¿Qué secretos guardan estos andurriales?
    En «El Eco de las Espadas», cada lugar tiene su voz:

    • La casa de García Molina, una simple heredad o casa de labor, perdida en los documentos, que esconde la tenacidad de quienes repoblaron estas tierras.

    • Los bosques de nogueras, pinos y sabinas, donde bandidos y peregrinos se cruzaban en noches de luna menguante.

    • Las fuentes y lavaderos, puntos de encuentro donde se compartían noticias, temores, anhelos y esperanzas.

    Esta es una historia de frontera, donde lo sagrado y lo profano se mezclan: las apariciones de vírgenes en encinares, los setenarios (ya muy modernos para esta historia), en ermitas aisladas, y las luchas entre órdenes militares por controlar no solo tierras, sino almas.

    ¿Por qué importa hoy esta historia?
    ¿Por qué estos parajes? —aunque hoy algunos sean apenas un recuerdo— moldearon la identidad de una región. En sus piedras, en sus documentos y en su tradición oral, encontramos las raíces de una resistencia callada: la de quienes, como el señor don Juan González de Roa, el peregrino Herminio o el caballero Álvaro, eligieron la lealtad a sus ideales frente a la conveniencia.

    En esta primera entrega, descubriréis:

    • El Castillo de Moya en su esplendor, cuando sus muros albergaban tanto a señores como a pastores.

    • La ermita de Santerón, faro espiritual en un territorio peligroso.

    • La granja de Garcimolina, ejemplo de cómo la vida se abría paso, incluso en tiempos de guerra.

    «El Eco de las Espadas» es una invitación a recorrer, con rigor histórico y pulso narrativo, esos lugares que, aunque os suenen lejanos, son parte de vuestra memoria. Porque la historia no solo se escribe en grandes ciudades, sino también en estos rincones donde el viento aún susurra nombres como Moya, Santerón, Algarra y Garcimolina …

    ¿Están preparados para oír el eco?

     


    ACCESO A LOS CAPÍTULOS

    Introducción del autor

    Prólogo

     

    PRIMERA PARTE FICCIONADA

    I: El castillo de Moya

    II: La sombra de la rivalidad

    III: La conformación del poder

    IV: La llegada de los peregrinos

    V: La victoria de la fe

     

    SEGUNDA PARTE NOVELADA

    1.  El inicio del viaje, abril de 1347

    2.  Herminio, el peregrino del mimbre

    3.  La huella del caminante

    4.  La nueva misión de Herminio en Moya

    5.  Reflexiones del camino

    6.  Una tradición perdurable

    7.  Un ciclo de enseñanza y aprendizaje

    8. Una nueva era, preceptos del Mimbre y el Mimbrito

    9.  Nuevas generaciones y su propio camino

    10. La obra de Herminio

    11. Nuevos horizontes

    12. Reflexiones en el umbral

    13. El regreso de Herminio

    14. Los canastos de la memoria

    15. Semillas de esperanza

    16. Una marca que perdura

    17. Los caballeros de la luz

    FIN

    EPÍLOGO

     


    Nota del editor:

    Esta obra ha sido investigada con fuentes primarias, desde crónicas medievales hasta registros arqueológicos del cerro de Moya. Cada entrega irá acompañada de un anexo con bibliografía histórica para los lectores más exigentes.

    Para no ser reiterativos, se han publicado todas las fuentes consultadas de un sola vez, al pie del documento, es la bibliografía total de la novela.


    Ilustraciones y grabados que aparecen en la publicación:

    Basados en las técnicas pictóricas de Jan Van Eyck (c. 1390-1441):

    Maestro flamenco y pionero de la pintura al óleo en el Renacimiento nórdico. Es reconocido como una de las figuras fundacionales de la pintura occidental y máximo representante de la escuela flamenca del siglo XV. Su dominio técnico y conceptual revolucionó el arte europeo, especialmente mediante el perfeccionamiento de la pintura al óleo, lo que le permitió alcanzar cotas de realismo y simbología sin precedentes.


    Características estilísticas y aportaciones técnicas

    1. Hiperrealismo y precisión óptica:
      1. Van Eyck elevó la técnica al óleo mediante el uso de capas translúcidas (glacis), lo que facilitó la recreación de texturas minuciosas en telas, metales, joyas y superficies naturales.
      2. Su tratamiento de la luz, con gradaciones sutiles y sombras articuladas, confería volumen tridimensional y profundidad espacial a sus composiciones.
    2. Simbología compleja y narrativa visual:
      1. Integró en sus obras un repertorio de elementos simbólicos (espejos, frutas, animales, inscripciones) que operaban como capas de significado adicional, a menudo vinculadas a temas religiosos, morales o sociopolíticos.
      2. Obras como El matrimonio Arnolfini (1434) son estudiadas por su densa carga alegórica y su capacidad para documentar la cultura material de la época.
    3. Innovaciones técnicas y firmas autógrafas:
      1. Perfeccionó la estabilidad y brillo de los pigmentos al óleo, superando las limitaciones del temple al huevo predominante hasta entonces.
      2. Sus obras frecuentemente incluían inscripciones como «Als ik kan»  (“Con lo que puedo”), reflejando una conciencia autoral innovadora para su tiempo.

     Legado e influencia

    Van Eyck sentó las bases estéticas del Renacimiento nórdico e influyó en artistas como Hans Memling, El Bosco y, posteriormente, en maestros del Barroco. Su obra marca la transición definitiva del Gótico internacional hacia un naturalismo empírico que anticipó desarrollos posteriores en Europa.

     Conexión con reconstrucciones históricas y culturales

    La estética de Van Eyck resulta singularmente adecuada para recreaciones visuales de escenarios medievales y protomodernos, tales como:

    • Escenas de vida cotidiana y poder señorial (ej.: el Castillo de la Moya o figuras como Gonzalo de Roa).
    • Entornos rurales y simbología sacra (ej.: peregrinos, cruces, arados y utensilios como cestos y canastos).
    • Narrativas históricas ambientadas en espacios como Santerón o el personaje del Zurdo, donde el detalle realista y la carga simbólica enriquecen la comunicación.

    Su capacidad para integrar precisión documental con profundidad conceptual permite que las imágenes no solo ilustren, sino que interpreten contextos históricos, reforzando el axioma de que “una imagen vale más que mil palabras” en la divulgación del patrimonio cultural.


    PIE DE PÁGINA

    1. Narrativa coral:

      Se refiere a un enfoque de narración donde la historia se relata por medio de diferentes voces o narradores, en vez de apoyarse en un solo punto de vista. Cada personaje, comúnmente desempeñándose como el personaje principal, proporciona una perspectiva singular de los acontecimientos, lo cual facilita la elaboración de una narración polifónica y enriquecida por la diversidad de experiencias y emociones. Este enfoque fomenta una interpretación más exhaustiva y minuciosa de la historia, dado que los sucesos se presentan desde múltiples puntos de vista, lo cual realza la complejidad y la autenticidad de la narrativa.

    2. Fungir:

      Desempeñar un empleo, cargo o función. “Desempeñar una función, a veces sin tener el nombramiento preceptivo”.

    3. Setenarios:

      Agrupaciones simbólicas de siete elementos en contextos espirituales o teológicos, destacando la relevancia del número siete, como símbolo de plenitud y perfección. Tradición cristiana, mística medieval; estas estructuras organizaban conceptos clave en grupos de siete, mostrando un marco para la reflexión y el crecimiento espiritual.

      1. Los siete dones del Espíritu Santo: Sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.
      2. Las siete virtudes: fe, esperanza, caridad, prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
      3. Los siete pecados capitales: Soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza.
      4. Las siete bienaventuranzas: Interpretadas a partir del Sermón del Monte.
      5. Las siete peticiones del Padrenuestro: Cada una se considera un antídoto espiritual frente a los pecados o debilidades humanas.
    4. Orden del Temple:

      Conocida como los Caballeros Templarios. Fundada en 1119 por Hugo de Payns tras la Primera Cruzada, su misión original era proteger a los peregrinos cristianos en Tierra Santa.

    5. Los pecheros:

      Eran individuos pertenecientes al tercer estamento en la España del régimen antiguo, no pertenecientes a la nobleza ni al clero, y estaban obligados a abonar tributos directos a la Corona española. El término viene de “pecho” o “pecha” (tributos medievales). Principalmente, eran agricultores, artesanos y residentes de villas, cuya situación tributaria no se basaba en su riqueza, sino en su obligación de contribuir.

    6. Alfoz:

      Se trataba de un término de la era medieval que se utilizaba para referirse a un territorio rural bajo la jurisdicción de una villa principal, en el que se congregaban diversas aldeas. Poseía responsabilidades fiscales, judiciales y militares, desempeñando un papel crucial durante la Reconquista.

    7. Señorío de realengo:

      Tierras bajo control directo del rey, en contraposición a las tuteladas por nobles o la Iglesia, el monarca podía concederlas por merced o venta.

    8. Vísperas:

      Los miembros de la Orden de Santiago practicaban un rito denominado la Plegaria del Caballero, que se sincroniza con las horas canónicas de la Iglesia. Rezaban en momentos específicos del día. Laudes, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas. La misa conventual y la liturgia de las horas, pilares esenciales en su vida espiritual.

    9. Prácticas de armas abiertas

      En los castillos de las órdenes militares solían realizarse, en espacios amplios y despejados dentro del recinto fortificado, como el patio de armas. Este era el corazón del castillo, una gran explanada central donde los caballeros entrenaban en combate cuerpo a cuerpo, manejo de espadas, lanzas, arcos y tácticas de formación. Además del patio de armas, algunos castillos contaban con terrazas exteriores o explanadas cercanas que también se usaban para ejercicios ecuestres y simulacros de batalla. Estos entrenamientos eran esenciales para mantener la disciplina y la preparación militar de los caballeros, guerreros altamente entrenados.

    10. Pertenencia a un grupo:

      Es cuando un individuo se siente parte de un conjunto de personas que comparten algo en común: afición, cultura, ideología, actividad o una edad…

    11. Bordón:

      Cayado largo de madera que sirve de apoyo durante el camino y tiene un significado simbólico en la peregrinación. Su uso se remonta a la Edad Media y suele estar coronado por un puño del que cuelga una calabaza.

    12. Limosnera: 

      Típica de la época, era un recipiente sencillo, a menudo de tela o cuero, que servía para llevar la limosna que se recogía de donantes.

    13. Ucronías:

      Relatos que imaginan cómo habría sido la historia si un hecho del pasado hubiera ocurrido de forma diferente. Es decir, son reconstrucciones ficticias de la historia basadas en un punto de divergencia.

    14. La Carola:

      Danza medieval en círculo, acompañada por el canto de los propios bailarines. Aunque no se han conservado partituras específicas, los instrumentos que solían acompañar este tipo de danzas incluían:

      1. Tamboriles: Marcaban el ritmo con golpes constantes.
      2. Flautas dulces: Añadían melodías suaves y fluidas.
      3. Cornamusa: Un instrumento de viento similar a la gaita, con un sonido potente.
      4. Chirimía: Antecesora del oboe, con un timbre agudo y expresivo.
      5. Laúd: Instrumento de cuerda pulsada que aportaba armonía.
      6. Castañuelas: Utilizadas para marcar el ritmo con percusión manual.

    CRONOLOGÍA DE LAS ÓRDENES MILITARES

    Orden de Santiago (1210 – 1300)

    • Justificación: Tras la conquista de Moya por Alfonso VIII de Castilla en 1210, la villa y su castillo fueron entregados a la Orden de Santiago para su defensa y repoblación de la frontera con al-Ándalus. Es el dominio más largo y estable.
    • Evidencia: Documentos reales de donación y confirmaciones posteriores de la posesión Santiaguista.

    Orden de Montesa (1300 – 1304)

    • Justificación: Mediante una bula papal (Sane Considerante) del Papa Bonifacio VIII (11 de julio de 1297), se autorizó al rey Jaime II de Aragón a crear la Orden de Montesa y asignarle los bienes de la disuelta Orden del Temple en la Corona de Aragón. Sin embargo, Jaime II formalizó la cesión de Moya (que era castellana, no aragonesa) a Montesa en 1300, buscando fortalecer esta nueva orden en la frontera.
    • Fecha exacta de finalización:
    • Justificación: La cesión de Moya (territorio castellano) a una orden aragonesa (Montesa), generó un conflicto diplomático entre Castilla y Aragón. Mediante el Tratado de Torrellas (8 de agosto de 1304), que fijaba las fronteras entre ambos reinos, Jaime II de Aragón acordó devolver Moya a Castilla.
    • Evidencia: Bula papal de 1297, documentos reales aragoneses de cesión a Montesa (1300) y texto de la sentencia arbitral del Tratado de Torrellas (1304).

    Fin del dominio directo de las órdenes militares (1304 en adelante).

    • Justificación: Cumpliendo el Tratado de Torrellas, la Orden de Montesa, dejó Moya, que volvió a la Corona de Castilla bajo el rey Fernando IV.
    • A partir de entonces, Moya fue gobernada por señores laicos nombrados por el rey (Señorío de Realengo 7), aunque mantuvo vínculos históricos con Santiago y tuvo Comendadores santiaguistas en su territorio. Nunca más volvió a estar bajo el dominio directo de una orden militar como villa propia.
    • Evidencia: Aplicación del Tratado de Torrellas y aparición de tenentes.

     

    Conflictos que marcaron la región

    • Guerra Civil Castellana (1366–1369): Moya fue escenario de enfrentamientos entre los bandos de Pedro I «el Cruel» (apoyado por Inglaterra) y su hermanastro don Enrique de Trastámara (respaldado por Aragón y Francia). La guerra dejó la zona devastada y sembró el caos institucional. Las órdenes Militares, tanto la Orden de Santiago como la de Calatrava, intentaron hacerse con el control de Moya, aprovechando su valor defensivo y su ubicación clave en las rutas entre Castilla y Aragón.
    • Consecuencias para la población, el auge del bandolerismo. Tras conflictos como la Guerra de los Dos Pedros (1356–1369), muchos soldados y mercenarios quedaron sin paga ni señorío. En la Baja Sierra esto se tradujo en: Grupos armados itinerantes, no eran ejércitos regulares, sino bandas de excombatientes desmovilizados, mercenarios sin contrato.

    BIBLIOGRAFÍA

    1. Alfonso X el Sabio

      Primera Crónica General de España (c. 1270-1284). Fundamental para el contexto político y militar de la Castilla del siglo XIII.

    2. Fuero de Cuenca

      Ed. crítica de Rafael de Ureña y Smenjaud (1935). Base jurídica de la repoblación y organización territorial en la región.

    3. Chronica Latina Regum Castellae:

      Ed. Luis Charlo Brea (1999). Relatos contemporáneos sobre Alfonso VIII y Enrique I.

    4. Martínez Díez, Gonzalo

      Los templarios en los reinos de la Península Ibérica. Ed. Cátedra. (1993).

    5. Ruiz Gómez, Francisco

      Los orígenes de las órdenes militares y la repoblación de los territorios de La Mancha (CSIC, 2003). Análisis del papel de Santiago y Calatrava en la consolidación territorial.

    6. Doménech, M. Ángeles (2005)

      Religiosidad popular y santuarios en la Serranía Baja de Cuenca. Diputación Provincial de Cuenca.

    7. Sánchez Garzón, Alfredo (2006)

      Santuario de la Virgen de Tejeda en Garaballa. Ed. Comarcal.

    8. Llop Domingo, J. V. (1997)

      Ermitas y espiritualidad mariana en el Alto Turia.

    9. Archivo Parroquial de Moya y Libros de Fábrica de Garaballa y Garcimolina

      Contienen referencias a los orígenes legendarios y primeros cultos.

    10. Sanz y Díaz, José

      Historia de la muy noble y leal villa de Moya (Ed. Añil, 1947). Crónica local con documentos sobre Juan González de Roa.

    11. VV. AA. (2011)

      Marianismo rural en la península Ibérica: ritos, caminos y ermitas. Universidad de Castilla-La Mancha.

    12. Vauchez, André

      La espiritualidad del Occidente medieval (Cátedra, 1995). Contexto sobre devociones populares (vírgenes aparecidas, setenarios).

    13. Castro, Caridad, Pepe

      Peregrinos en la España medieval. (Ediciones Nowtilus, 2010). Rutas alternativas, hospederías y simbolismo espiritual.

    14. Almagro Gorbea, Martín

      El castillo de Moya, arqueología de fortaleza medieval (Diputación de Cuenca, 2015). Estudio arquitectónico y estratigráfico del bastión.

    15. Retuerce Velasco, Manuel

      La Serranía Conquense en la Edad Media. Poblamiento y estructura social (AACHE Ed., 2009). Asentamientos como Casas de Garcimolina.

    16. Primera mención documental de «La Casa de García Molina». Censo de pecheros de Carlos I, 1528.

      Tomo I, pág.: 133 https://ine.es/prodyser/pubweb/censo_pecheros/tomo1.pdf

    17. Archivo municipal de Moya, 1380-1400, Pedro López de Ayala

      bub_gb_9-s97PAswgsC.pdf

    18. Real Academia de la Historia

      https://bibliotecadigital.rah.es/es/consulta/registro.do?id=12781

    19. Recursos digitales
      1. https://gw.geneanet.org/foullon?lang=es&n=de+roa&p=juan+gonzalez+de+roa
      2. https://palomatorrijos.blogspot.com/2020/04/juan-gonzalez-de-rosa-senor-de-moya-y-de.html
    20. Documentos de órdenes militares

      Archivo Histórico Nacional (Madrid). Sección órdenes Militares (Santiago, Calatrava).

      1. Pergaminos y cartularios: encomiendas en Cuenca y Moya (siglos XII-XIV).
      2. Consultas sobre posesiones en la zona oriental de Cuenca. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=50989

     

     

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  • El bar de Garcimolina reabre sus puertas

    Mañana día 12 de octubre, el bar de Casas de Garcimolina reabrirá sus puertas. Desde aquí deseamos la mayor suerte del mundo a las personas que van a gestionar el bar.


  • Setas, ¿cortar o arrancar?

    Setas y Hongos

    ¿Qué especie de setas se tiene que cortar?

    ¿Y qué especie arrancar?

    Champiñones: si conviven diferentes especies de setas, como, con amanitas venenosas, debemos asegurarnos de que la seta no posee volva. Por seguridad sería recomendable arrancar la seta.

    Boletus:

    Mejor arrancarlos, sobre todo si son de buen tamaño, ya que prácticamente se desprenden solos.

    Especies a ras de suelo

    Mejor cortar, setas con crecimiento rastrero, la opción, será utilizar una navaja, y si lleva el filo curvado mejor; en:

    1. Níscalos
    2. Setas de cardo silvestre
    3. Setas de pie azul,

    Rebozuelos

    Mejor arrancarlos con un ligero movimiento. El tallo se hace estrecho en su base y es la mejor manera de poder recolectarlos.

    Las trompetas de la muerte

    Mejor cortar, al crecer en ramilletes, si arrancas algún ejemplar te llevas detrás otros más pequeños. Es preferible que el hueco interno quede abierto para facilitar su limpieza

    Las macrolepiotas

    En su estado adulto, solo con mirarlas se separan del suelo, por lo que arrancarlas será sin duda la manera de llevarlas a la cesta.

    Existe el bulo muy extendido que dice, que la gente, VA CON RASTRILLOS AL MONTE, en mi humilde opinión, y llevo más de 50 años accediendo al monte; jamás, repito: jamás he visto a nadie con un rastrillo, otra cosa es que con el palo, garrota, gayata o cayado que utilizamos, seamos peor que los gorrinos y hociquemos para apartar la pinaza. De ahí el dicho que no se deben rastrillar los montes, nunca que se haga con este apero

    Consejos básicos sobre la recolección de setas, dirigidos tanto a preservar la salud del setero como la de los hongos y el monte en general. Por supuesto, damos por sobrentendido que la persona que sale al campo a por setas sabe que no se deben encender fuegos incontrolados, arrojar colillas, tirar desperdicios, dañar a los árboles, armar ruido, etc.


    Fuente, artículo del Instituto Federal de Investigaciones Suizas WSL:

    DORA WSL | Repositorio de objetos digitales en WSL (lib4ri.ch)


  • Garcimolina y sus cosas, video de presentación del libro

    El pasado sábado 13 de agosto, la asociación de vecinos y personas mayores «Peña el Pardo» presentó el libro «Garcimolina y sus cosas». Un libro de 120 hojas que recoge multitud de palabros y dichos propios de nuestro pueblo. Aunque los 100 ejemplares del libro volaron como la espuma, desde el martes 4 de octubre hasta el sábado 8 será posible conseguirlo de forma gratuita en formato Kindle a través del siguiente enlace.  A continuación os ofrecemos el video de presentación del evento.

     


  • Refranes y Dichos

    De Casas De GARCIMOLINA

    «Paréceme, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero,
    porque todas son sentencias sacadas de la mesma experiencia,
    madre de las ciencias todas»

    Bien Decía Don Quijote a Sancho


    1. A caballo corredor, cabestro corto.
    2. A cada pajarillo parécele bien su nido.
    3. A casa de su tía, más no cada día.
    4. A falta de pan, buenas son tortas: conformarse con lo que se tiene.
    5. A la hora mala, no ladran canes.
    6. A la mujer y a la cabra, soga larga.
    7. A la par es negar y tarde dar.
    8. A la zorra y al galgo la vejez aguardo.
    9. A nuevos hechos, nuevos consejos.
    10. A unos da Dios ovejas; a otros, orejas.
    11. Abril aguas mil: En el centro de la península, llueve este mes, por encima de otros.
    12. Agua de agosto, azafrán, miel y mosto.
    13. Al agradecido, más de lo pedido.
    14. Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
    15. Al que amasa, una le pilla y ciento le pasa.
    16. Alcalá de la Vega, fama de mozos; pero, entrando la quinta, mancos y cojos.
    17. Alegría secreta, candela muerta.
    18. Amigos, pero el borrico en la linde: En tratos, que no quiere quedarse con la peor parte.
    19. Anda bien zorra que no faltará quien te corra.
    20. Antes que acabes no te alabes.
    21. Bien canta Marta, después de harta.
    22. Cielo “encabritao”, a los tres días “mojao”.
    23. Comida hecha, compañía deshecha.
    24. Con las glorias se olvidan las memorias.
    25. Con los de Cuenca ni trato ni cuenta.
    26. Consejos vendo y para mí no tengo: Este refrán recrimina a quien da consejos a los demás, pero no los toman para sí o no sabe resolver sus propios problemas.
    27. Corra Júcar por do suele.
    28. Cuando el grajo vuela bajo hace un frío de carajo, y cuando el grajo vuela rasante hace un frío acojonante.
    29. Cuando el invierno primaverea, la primavera invernea.
    30. Cuando la grulla baja, échale la llave a la paja: anuncian frío, con un bello espectáculo.
    31. Cuando no hay lomos, tocino como.
    32. Das más vueltas que el gorrino de San Antón: Que no para quieto, lo remueve todo.
    33. De los escarmentados, nacen los avisados.
    34. De mala higuera, mal higo.
    35. De San Miguel a San Miguel no queda nada por hacer: Hechas las faenas del campo.
    36. Del Cubillo, ni mujer ni gorrinillo, y si puede ser, ni gorrino ni mujer.
    37. Del mal, el menos.
    38. Del viejo el consejo.
    39. Después de irse la liebre, palos en la cama.
    40. Di que eres de Cuenca y entrarás de balde.
    41. Días de mucho, vísperas de nada.
    42. El amo imprudente hace al mozo negligente.
    43. El cebo es el que engaña, que no la caña.
    44. El convite de Ademuz: invito yo y pagas tú.
    45. El Cubillo se quema y Alcalá llora porque no se ha quemado antes de ahora.
    46. El diablo mata moscas con el rabo: Ocioso, sin fruto, que gastan el tiempo inútilmente.
    47. El golpe de la sartén, aunque no duele tizna.
    48. El hombre propone y Dios dispone: obstáculo o un imprevisto que trastoca o destruye nuestros planes y expectativas.
    49. El miedo guarda la viña.
    50. El que come y deja, dos veces pone la mesa: Representa salud y economía, recomienda moderación en los gastos.
    51. El que de joven no anda, de viejo trota: La necesidad imperiosa de vivir, si no somos previsores, puede empujarnos a galopar de mayores.
    52. El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja: Prevenir para no pasar miseria.
    53. El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
    54. El que guarda, halla: Elogia el hábito de conservar.
    55. El que regala bien vende si el que recibe lo entiende: Enseña que un obsequio o atención facilita la venta de algo o propicia la reacción favorable de otra persona
    56. El que se acuesta con niños, meado se levanta: No confiar el manejo de los negocios a personas ineptas o de poco seso.
    57. El que tuvo y retuvo, guardó para la vejez: Con los años no perdieron el vigor, la intrepidez o la belleza.
    58. El viejo desvergonzado hace al niño mal hablado: dice de los ancianos cuyo comportamiento es poco digno y descuidado.
    59. El viejo pierde el diente, pero no la simiente: La experiencia y la sabiduría adquirida.
    60. En Ciudad Real el tasajo y en Cuenca el zarajo.
    61. En enero, se hiela el agua en el puchero.
    62. En febrero, busca la sombra el perro: Invierno, si sale el Sol, lo hace con relativa fuerza.
    63. En habiendo niebla por la mañana, la tarde de paseo es galana: Buen tiempo.
    64. En hombre joven no hay trampa vieja: No hay joven fea, ni vieja hermosa.
    65. Estar de luto: Triste, desganado o con pocos ánimos.
    66. Estar en el fin: En las últimas a punto de morir.
    67. Estar hecho en un santiamén: Hacer o acabar algo en poco tiempo.
    68. Gente de alpargate, tate: Alerta por la ruda gente de campo y embrutecida por el trabajo.
    69. Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo.
    70. Hay que ablentar cuando hace aire: Hacer la cosas en el momento preciso, más favorable y con buen fin.
    71. Hombre de muchos oficios, pobre declarado.
    72. Hombre en cocina, calentura continua: Lo que sucede en la cocina, bien se sabe.
    73. La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.
    74. La hogaza no embaraza.
    75. La luna de octubre, siete lunas cubre.
    76. La manta que más abriga es el perder.
    77. La mejor amiga es la cocina.
    78. La oveja de muchos, el lobo la come.
    79. La procesión de Algarra, dos por delante y dos a la zaga.
    80. La procesión de Garcimolina, tres por cuatro calles.
    81. La vida manda: Aceptar circunstancias y hechos no variables, no se pueden cambiar.
    82. Las grullas bajas, mucho grano y poca paja: Las cosas a su tiempo y en su justa medida.
    83. Levantarse el cuerpo: Tener ganas de vomitar.
    84. Llevo razón, pero pierdo el juicio: Que te dan la razón, para no discutir.
    85. Lloviendo y haciendo sol, sale el Arco del Señor.
    86. Lo poco agrada y lo mucho enfada.
    87. Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
    88. Luna de agosto, frío en rostro.
    89. Machacar en hierro frío: Cabezota que no atiende a razones, consejos y argumentos.
    90. Manos heladas, manos de enamorada.
    91. Marzo ventoso y abril lluvioso sacan a mayo florido y hermoso.
    92. Marzo, marzueco, déjame uno para manso y otro pa mureco, y otro para que lleve el cencerro hueco.
    93. Más vale llegar a tiempo que rondar un año: Depende más de la suerte que del esfuerzo personal o de la espera del momento oportuno.
    94. Mes de la concebida, nieve pa to la vida.
    95. Meter mano al garrón: Empezar y dar cuenta del jamón
    96. Morteruelo y ajoarriero son en Cuenca lo primero.
    97. Mozos de Cuenca y potros de Carboneras, hasta las eras.
    98. Ni cenamos ni se muere padre: mantenerse en situación desafortunada y casi agonizante.
    99. Ni viña en Cuenca, ni pleito en Huete.
    100. No consienten nuestras leyes hidalgas, frailes ni bueyes.
    101. No la hagas y no la temas.
    102. No preguntes por saber: No seas cotilla.
    103. No te subas a la parra, que la uva está muy cara: No te pases de listillo.
    104. Nos ha jodido mayo…: Aplicable a muchos finales, a destiempo, sin remedio, perder una persona la cabeza, la cordura mental, la razón o el juicio de manera temporal o permanente.
    105. Nunca se tiene todo, siempre falta algo: Nada es perfecto, ni completo.
    106. Persona envidiosa no puede ser dichosa.
    107. Poquito y bien untado: Lo bueno y breve, dos veces bueno.
    108. Por golosina de Cuenca no dejes tu rueca.
    109. Por mucho trigo nunca es mal año: la abundancia de cosas útiles nunca causa perjuicio.
    110. Pueblo pequeño infierno grande: Todos se conocen, donde circulan con más rapidez los cotilleos y los problemas, conflictos y dinámicas se exacerban exponencialmente.
    111. Quien escucha su mal oye.
    112. Quien mucho duerme poco vive: Hace referencia a la pereza, no aprovechar el tiempo.
    113. Quien pesa y mide, es el que vive: Beneficio que suele reportar el comercio, y más incisivamente al lucrativo fraude derivado de medir y pesar las mercancías.
    114. Sabe más el diablo por viejo que por diablo: a experiencia brinda más conocimiento y sabiduría que la astucia o la inteligencia
    115. Sabe más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena: Aconseja que cada cual se ocupe de sus asuntos.
    116. Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
    117. Si en enero oyes tronar, ensancha el granero y agranda el pajar.
    118. Si la grulla vuela bajo, quédate con el amo, aunque sea con trabajo. Si la grulla vuela arriba, ni, aunque te lo pida: A mal dadas, malo conocido que bueno por conocer.
    119. Si quieres llegar a viejo y guardar una peseta, no abuses de la bragueta.
    120. Si quieres llegar a viejo, guarda leche en el pellejo: Aconseja ser moderado en todo si se quiere alcanzar una larga vida.
    121. Si quieres sacar colmenas, sácalas por las Candelas, y si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
    122. Si truena en marzo, prepara la pala y el rastro.
    123. Son como los borricos de los yeseros, gordos y comilones: Que ni a palos llevan la carga, nada de trabajar, solo piensan en comer.
    124. Tener a alguien o algo en el retortero: Marear la perdiz. Engañar con falsas promesas y fingidos halagos. Andar sin descanso de aquí para allí trabajando o atendiendo obligaciones.
    125. Tener la vida en un canto: Pasar por situación complicada de salud o económica.
    126. Tener mal vino: No asimilar bien el alcohol y tener conductas inapropiadas con el exceso.
    127. Tener menos detalles que la tumba del tío…: Ignorar a alguien que ya no interesa.
    128. Tener menos lustre que una gavilla de leña: Zafio de aspecto descuidado o desaliñado.
    129. Tiene mayo la clave del año.
    130. Tirar los pantalones: Hacer de vientre.
    131. Una buena capa todo lo tapa.
    132. Unos días nublo y otros con sol: Estado de ánimo, días mejores y peores.
    133. Vaca desollada a saliente, agua a poniente.
    134. Vale más rodear que malpasar.
    135. Vale más, la envoltura que la criatura: Menosprecio hacia el neonato, de baja estofa.
    136. Vayan días y vengan ollas: Admitir que el hambre impone sus propias exigencias y se antepone al propio deleite. “Sancho Panza en las bodas de Camacho”.
    137. Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.

  • Expresiones Serranas

    Palabras y expresiones populares

     

    1. A CAGAÍTO: Despacito, lento, en juegos tirar “flojete” o en los bolos dejarla morra.
    2. A VEL: Quita de ahí, déjame pasar, que mancho…
    3. ABURRIR UN NIDO: Manipular y provocar en un nido su abandono.
    4. AGUZAR LA REJA: En la fragua y por calor, sacar punta a la reja del arado.
    5. AL REMATE…: Al final, por fin.
    6. AMOS QUE: Sorpresa, asombro.
    7. ARREA, ATIZA: Expresiones que indican asombro ante una cosa o acontecimiento.
    8. CAGAR MÁS QUE UN SISÓN: Cagar con mucha frecuencia.
    9. CONTRA MÁS: En lugar de “cuanto más…” Ej.: “contra más se lo digas,
    10. DAR ANSIA: Molestar. Ej.: Me da mucha ansia que me digan eso.
    11. DAR LA CABEZÁ: Dormirse después de comer.
    12. DAR LA CENCERRÁ: Si se casaban los viudos, los mozos daban la “cencerra”, en la noche de bodas, hasta que se cansaban o el novio les satisfacía con dinero o algo de comer.
    13. DE MATERIAL: De cuero. Ese balón es de material.
    14. ECHAR UN HACHO: Echar un manojo de paja, aliaga o esparto encendido para iniciar y/o avivar la lumbre o el sagato.
    15. ECHAR UN PARTIDO EN CONTRA: Jugar un equipo contra otro.
    16. ECHAR UN PORRAZO: Pelear a base de “ribaciar”, revolcarse por el suelo.
    17. EMPOZARSE EL SOL: Puesta de Sol al mismo tiempo que se oculta entre las nubes.
    18. EN CA: Contracción de “en casa de”. Ej.: Pepe está en ca Mariano.
    19. ERES PIOR QUE ARRANCAO: calificar a alguien como persona malvada o traviesa.
    20. ES UN FENÓMENO: Exclamación que alude a la persona que está demasiado gorda.
    21. HA ROMPÍO: Ha roto, brotado. «Ha rompío a crecer».
    22. HACER ALMONDIGUILLAS: Sacarse los mocos con los dedos.
    23. HACER COCOS: Esconderse y aparecer con el fin de hacer gracia o dar miedo.
    24. HACER DE CUERPO: Hacer de vientre, defecar.
    25. HACER DE SÁBADO: Hacer zafarrancho, día de una limpieza a fondo y especial.
    26. HACER RANCHO: Hacer sitio. Ej.: “hazme rancho, que me quiero sentar yo también”.
    27. HINCAR EL REJO: Caer al suelo de boca.
    28. METER CAZO: Aventajarse, ponerse en posición preferente, inmiscuirse o entrometerse.
    29. METER EL CUEZO: Entrar indiscreta e imprudentemente en alguna conversación.
    30. METER ZANCO: Meter cazo o meter mojá.
    31. METERSE EN TOL CHORRO: Estar en una corriente de aire entre dos puertas.
    32. NI A LA VENTANA TE ASOMES: Ni se te ocurra pensarlo.
    33. NO TE AMUELA…: ¡No te fastidia…!
    34. ÑALO: Míralo.          
    35. OJOOO…: “¡Ya está bien!”, ¡Qué harto me tienes!”, “¡Qué cansino eres!”.
    36. PLANTAR EL CHITO: Encumbrarse, llegar a lo más alto, marcar norma y estilo propio.
    37. PAPO: Expresión de asombro ante una acción o ante una cosa. Ej.: ¡qué papo tienes!
    38. PONERSE EN CACHAS: Ponerse en cuclillas. Postura o acción de doblar el cuerpo de suerte que las asentaderas se acerquen al suelo o descansen en los calcañares.
    39. QUÉ FATIGA ME DA: ¡qué raro lo encuentro! o mala adaptación al cambio.
    40. VAREA LA ESCOPETA: Se desvía (varía) el tiro con respecto al punto de mira.

     

    Aquí, algunas de las más características, de la baja serranía


Sobre nosotros

El objetivo es impulsar la participación y el desarrollo del asociacionismo, entre las personas mayores de Casas de Garcimolina y su entorno.

 

A veces, la parte más difícil de encontrar el éxito, es reunir el coraje para comenzar.

 

Las personas provechosas no miran hacia atrás para ver quién los observa, solo al frente y sus metas.

 

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