La Ermita de Santerón

La Ermita de Santerón es un histórico y singular templo erigido en el siglo XVIII, situado en una llanura a los pies de la Sierra de Santerón y del pico Talayón. Este enclave, más allá de su valor arquitectónico, es el corazón de una profunda tradición religiosa y comunitaria que perdura siglos después de su construcción, atrayendo a fieles y visitantes de toda la comarca en fechas señaladas.

Un lugar de encuentro y tradición centenaria

La ermita permanece cerrada casi todo el año, pero su importancia se revive anualmente durante la festividad de Pentecostés (Pascua Granada). Ese día, vecinos de poblaciones como Algarra, Garcimolina, Salvacañete, El Cubillo y especialmente Vallanca, se reúnen para asistir a una misa y compartir una comida comunal en sus inmediaciones, manteniendo viva una tradición que vertebra la identidad de los pueblos de la Sierra.

El Septenario: la gran celebración cada siete años

El evento de mayor magnitud es el Septenario, una celebración que tiene lugar una vez cada siete años, del 16 al 26 de septiembre. Durante estos días, se produce una multitudinaria peregrinación hasta la ermita, acompañada de diversos actos religiosos y festivos que concentran a personas de toda la comarca e incluso del Obispado de Segorbe. Es un acontecimiento único que transforma el paraje en un centro de fervor y encuentro.

¿Por qué visitar la Ermita de Santerón?

Visitar este lugar, aunque sea exteriormente, es adentrarse en el patrimonio inmaterial y la devoción popular de la Serranía de Cuenca. Su ubicación solitaria, con las sierras de fondo, ofrece una estampa de gran serenidad y belleza. Para el viajero interesado en la etnografía y las tradiciones vivas, conocer la ermita y su calendario (especialmente si coincide con Pentecostés o el año del Septenario) supone una experiencia cultural auténtica y profunda.


 

Distancia desde Garcimolina: 10 km

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