Asociación de vecinos y personas mayores PEÑA EL PARDO

  • El Eco de las Espadas

    Introducción y publicación por entregas:

    «EL ECO DE LAS ESPADAS»

    Asociación de personas mayores Peña el Pardo

     

    Revista Histórica y Cultural

    «Entre la piedra y la fe, una fortaleza escribe su destino»

    Bien fallados seades, leedores, en aqueste viage que passa por los siglos et torna los sones d’aquella sazon en que la fe, el açero et la cobdicia texieron el fado d’un regno. En los cartapacios que agora se siguen, damos el primer recreo de «El Eco de las Espadas», estoria que se arraiga en la Baxa Edat Media de Castiella, en aquellas terras bravas et de frontera que oy dia son llamadas Castiella-La Mancha.

    Bienvenidos, lectores, a un viaje que atraviesa los siglos y resucita los ecos de una época donde la fe, el acero y la ambición tejieron el destino de un reino. En las páginas que siguen, presentamos el primer adelanto de «El Eco de las Espadas», una novela histórica que sumerge sus raíces en la Baja Edad Media castellana, en ese territorio agreste y fronterizo que hoy conocemos como Castilla-La Mancha.

    Inicio del camino de la Vera, 1347

    ¿Qué secretos guardan las murallas del castillo de Moya?

    En un mundo donde las órdenes militares —Santiago y Calatrava— pugnaban por el control de rutas sagradas y tierras baldías, un hombre, Juan González de Roa, «el mozo» (noble de segundo rango, no de alta nobleza, s. XV). Con su presencia en Moya (ficcionada s. XIV), como un encargo real temporal «por orden de Alfonso XI, para control en las zonas rurales de la Mancha y el valle del Tajo, de los mudéjares», como comisionado regio y labores de alcaide. Carga sobre sus hombros el peso de una misión imposible: sostener la unidad de su gente mientras el reino se fractura. Su historia, rigurosamente documentada, pero narrada con la pasión de la ficción, es el hilo que nos guía a través de intrigas palaciegas, batallas espirituales y la silenciosa resistencia de los peregrinos que, bajo la sombra de la Ruta de la Vera Cruz, buscaban redención.

    ¿Por qué desapareció un pueblo entero?

    La lucha entre estos muros, las intrigas, la devoción mariana —encarnada en vírgenes aparecidas como la de Tejeda o Santerón— se entrelaza con leyendas templarias nunca confirmadas, pero imposibles de erradicar. Aquí, los setenarios de siete días (ya modernos), consagraban la fe en ermitas perdidas, mientras los campesinos y ganaderos de la heredad de la casa de labor de Casas de Garcimolina, (hoy apenas un eco en los archivos), labraban su supervivencia entre el olvido y la repoblación.

    Una trama coral,1 un misterio histórico

    Esta obra, estructurada como un tapiz de voces —caballeros, artesanos, peregrinos como el misterioso Herminio, cuyo mimbre simboliza la fragilidad humana—, alterna, eventos históricos verificables con relatos íntimos que desafían el tiempo. ¿Qué ocurrió realmente entre 1284 y 1292?, ¿Moya fue arrasada y sus emblemas borrados?, o no. ¿Por qué la Orden de Santiago perdió el control frente a Calatrava? Y, sobre todo, ¿quién traicionó a quién?

    En esta primera entrega, descubrirán:

    • El Castillo de Moya: bastión entre dos mundos, donde el viento aún susurra las plegarias de los caídos.
    • La sombra de los Templarios: aunque no hay pruebas de su presencia, su herencia late en rituales y símbolos.
    • La emboscada en el nogueral: un joven caballero, Álvaro, enfrentará su primera prueba de sangre en defensa de los peregrinos.

    «El Eco de las Espadas» no es solo una novela: es una invitación a caminar por senderos olvidados, donde cada piedra, cada documento rescatado del silencio (como el Censo de Pecheros de Carlos I que menciona por primera vez a Garcimolina), nos habla de un mundo que creíamos perdido.

    Queridos lectores, os invitamos a un viaje por los caminos olvidados de la Serranía Baja conquense, donde la historia y la leyenda se entrelazan en cada piedra. «El Eco de las Espadas» no es solo una novela histórica: es una puerta abierta a ese territorio agreste y fronterizo que se extiende entre las despobladas sierras de Moya, los venerados santuarios de Santerón y Algarra, y las humildes aldeas y casas de labores, como Garcimolina, Santo Domingo o Fuentelespino de Moya, resistieron el paso de los siglos.

    ¿Reconocéis estos parajes?

    Quizá os suenen sus nombres, evocadores y misteriosos, como ecos de un pasado que aún late en fuentes escondidas, en ruinas de ermitas y en senderos que serpentean entre sabinares. Esta es la tierra que pisaron los caballeros de Calatrava y Santiago, donde los peregrinos de la Ruta de la Veracruz buscaban refugio, y donde pastores y labriegos tallaron su existencia entre la devoción y la supervivencia.

    El Castillo de Moya, erguido sobre su cerro como un centinela de piedra, domina este paisaje áspero y bello. Desde sus almenas se divisan las torres de vigía y los caminos que llevan a Santerón, con su ermita mariana rodeada de leyendas; a Algarra y su castillo, donde las romerías tejían comunidad, y a esos pequeños mundos —Las casas de labor y corrales de García Molina, Santo Domingo, Fuente del Espino—, cuyas fuentes y majadas fueron testigos mudos de historias cotidianas y extraordinarias.

    ¿Qué secretos guardan estos andurriales?
    En «El Eco de las Espadas», cada lugar tiene su voz:

    • La casa de García Molina, una simple heredad o casa de labor, perdida en los documentos, que esconde la tenacidad de quienes repoblaron estas tierras.

    • Los bosques de nogueras, pinos y sabinas, donde bandidos y peregrinos se cruzaban en noches de luna menguante.

    • Las fuentes y lavaderos, puntos de encuentro donde se compartían noticias, temores, anhelos y esperanzas.

    Esta es una historia de frontera, donde lo sagrado y lo profano se mezclan: las apariciones de vírgenes en encinares, los setenarios (ya muy modernos para esta historia), en ermitas aisladas, y las luchas entre órdenes militares por controlar no solo tierras, sino almas.

    ¿Por qué importa hoy esta historia?
    ¿Por qué estos parajes? —aunque hoy algunos sean apenas un recuerdo— moldearon la identidad de una región. En sus piedras, en sus documentos y en su tradición oral, encontramos las raíces de una resistencia callada: la de quienes, como el señor don Juan González de Roa, el peregrino Herminio o el caballero Álvaro, eligieron la lealtad a sus ideales frente a la conveniencia.

    En esta primera entrega, descubriréis:

    • El Castillo de Moya en su esplendor, cuando sus muros albergaban tanto a señores como a pastores.

    • La ermita de Santerón, faro espiritual en un territorio peligroso.

    • La granja de Garcimolina, ejemplo de cómo la vida se abría paso, incluso en tiempos de guerra.

    «El Eco de las Espadas» es una invitación a recorrer, con rigor histórico y pulso narrativo, esos lugares que, aunque os suenen lejanos, son parte de vuestra memoria. Porque la historia no solo se escribe en grandes ciudades, sino también en estos rincones donde el viento aún susurra nombres como Moya, Santerón, Algarra y Garcimolina …

    ¿Están preparados para oír el eco?

     


    ACCESO A LOS CAPÍTULOS

    Introducción del autor

    Prólogo

     

    PRIMERA PARTE FICCIONADA

    I: El castillo de Moya

    II: La sombra de la rivalidad

    III: La conformación del poder

    IV: La llegada de los peregrinos

    V: La victoria de la fe

     

    SEGUNDA PARTE NOVELADA

    1.  El inicio del viaje, abril de 1347

    2.  Herminio, el peregrino del mimbre

    3.  La huella del caminante

    4.  La nueva misión de Herminio en Moya

    5.  Reflexiones del camino

    6.  Una tradición perdurable

    7.  Un ciclo de enseñanza y aprendizaje

    8. Una nueva era, preceptos del Mimbre y el Mimbrito

    9.  Nuevas generaciones y su propio camino

    10. La obra de Herminio

    11. Nuevos horizontes

    12. Reflexiones en el umbral

    13. El regreso de Herminio

    14. Los canastos de la memoria

    15. Semillas de esperanza

    16. Una marca que perdura

    17. Los caballeros de la luz

    FIN

    EPÍLOGO

     


    Nota del editor:

    Esta obra ha sido investigada con fuentes primarias, desde crónicas medievales hasta registros arqueológicos del cerro de Moya. Cada entrega irá acompañada de un anexo con bibliografía histórica para los lectores más exigentes.

    Para no ser reiterativos, se han publicado todas las fuentes consultadas de un sola vez, al pie del documento, es la bibliografía total de la novela.


    Ilustraciones y grabados que aparecen en la publicación:

    Basados en las técnicas pictóricas de Jan Van Eyck (c. 1390-1441):

    Maestro flamenco y pionero de la pintura al óleo en el Renacimiento nórdico. Es reconocido como una de las figuras fundacionales de la pintura occidental y máximo representante de la escuela flamenca del siglo XV. Su dominio técnico y conceptual revolucionó el arte europeo, especialmente mediante el perfeccionamiento de la pintura al óleo, lo que le permitió alcanzar cotas de realismo y simbología sin precedentes.


    Características estilísticas y aportaciones técnicas

    1. Hiperrealismo y precisión óptica:
      1. Van Eyck elevó la técnica al óleo mediante el uso de capas translúcidas (glacis), lo que facilitó la recreación de texturas minuciosas en telas, metales, joyas y superficies naturales.
      2. Su tratamiento de la luz, con gradaciones sutiles y sombras articuladas, confería volumen tridimensional y profundidad espacial a sus composiciones.
    2. Simbología compleja y narrativa visual:
      1. Integró en sus obras un repertorio de elementos simbólicos (espejos, frutas, animales, inscripciones) que operaban como capas de significado adicional, a menudo vinculadas a temas religiosos, morales o sociopolíticos.
      2. Obras como El matrimonio Arnolfini (1434) son estudiadas por su densa carga alegórica y su capacidad para documentar la cultura material de la época.
    3. Innovaciones técnicas y firmas autógrafas:
      1. Perfeccionó la estabilidad y brillo de los pigmentos al óleo, superando las limitaciones del temple al huevo predominante hasta entonces.
      2. Sus obras frecuentemente incluían inscripciones como «Als ik kan»  (“Con lo que puedo”), reflejando una conciencia autoral innovadora para su tiempo.

     Legado e influencia

    Van Eyck sentó las bases estéticas del Renacimiento nórdico e influyó en artistas como Hans Memling, El Bosco y, posteriormente, en maestros del Barroco. Su obra marca la transición definitiva del Gótico internacional hacia un naturalismo empírico que anticipó desarrollos posteriores en Europa.

     Conexión con reconstrucciones históricas y culturales

    La estética de Van Eyck resulta singularmente adecuada para recreaciones visuales de escenarios medievales y protomodernos, tales como:

    • Escenas de vida cotidiana y poder señorial (ej.: el Castillo de la Moya o figuras como Gonzalo de Roa).
    • Entornos rurales y simbología sacra (ej.: peregrinos, cruces, arados y utensilios como cestos y canastos).
    • Narrativas históricas ambientadas en espacios como Santerón o el personaje del Zurdo, donde el detalle realista y la carga simbólica enriquecen la comunicación.

    Su capacidad para integrar precisión documental con profundidad conceptual permite que las imágenes no solo ilustren, sino que interpreten contextos históricos, reforzando el axioma de que “una imagen vale más que mil palabras” en la divulgación del patrimonio cultural.


    PIE DE PÁGINA

    1. Narrativa coral:

      Se refiere a un enfoque de narración donde la historia se relata por medio de diferentes voces o narradores, en vez de apoyarse en un solo punto de vista. Cada personaje, comúnmente desempeñándose como el personaje principal, proporciona una perspectiva singular de los acontecimientos, lo cual facilita la elaboración de una narración polifónica y enriquecida por la diversidad de experiencias y emociones. Este enfoque fomenta una interpretación más exhaustiva y minuciosa de la historia, dado que los sucesos se presentan desde múltiples puntos de vista, lo cual realza la complejidad y la autenticidad de la narrativa.

    2. Fungir:

      Desempeñar un empleo, cargo o función. “Desempeñar una función, a veces sin tener el nombramiento preceptivo”.

    3. Setenarios:

      Agrupaciones simbólicas de siete elementos en contextos espirituales o teológicos, destacando la relevancia del número siete, como símbolo de plenitud y perfección. Tradición cristiana, mística medieval; estas estructuras organizaban conceptos clave en grupos de siete, mostrando un marco para la reflexión y el crecimiento espiritual.

      1. Los siete dones del Espíritu Santo: Sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.
      2. Las siete virtudes: fe, esperanza, caridad, prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
      3. Los siete pecados capitales: Soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza.
      4. Las siete bienaventuranzas: Interpretadas a partir del Sermón del Monte.
      5. Las siete peticiones del Padrenuestro: Cada una se considera un antídoto espiritual frente a los pecados o debilidades humanas.
    4. Orden del Temple:

      Conocida como los Caballeros Templarios. Fundada en 1119 por Hugo de Payns tras la Primera Cruzada, su misión original era proteger a los peregrinos cristianos en Tierra Santa.

    5. Los pecheros:

      Eran individuos pertenecientes al tercer estamento en la España del régimen antiguo, no pertenecientes a la nobleza ni al clero, y estaban obligados a abonar tributos directos a la Corona española. El término viene de “pecho” o “pecha” (tributos medievales). Principalmente, eran agricultores, artesanos y residentes de villas, cuya situación tributaria no se basaba en su riqueza, sino en su obligación de contribuir.

    6. Alfoz:

      Se trataba de un término de la era medieval que se utilizaba para referirse a un territorio rural bajo la jurisdicción de una villa principal, en el que se congregaban diversas aldeas. Poseía responsabilidades fiscales, judiciales y militares, desempeñando un papel crucial durante la Reconquista.

    7. Señorío de realengo:

      Tierras bajo control directo del rey, en contraposición a las tuteladas por nobles o la Iglesia, el monarca podía concederlas por merced o venta.

    8. Vísperas:

      Los miembros de la Orden de Santiago practicaban un rito denominado la Plegaria del Caballero, que se sincroniza con las horas canónicas de la Iglesia. Rezaban en momentos específicos del día. Laudes, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas. La misa conventual y la liturgia de las horas, pilares esenciales en su vida espiritual.

    9. Prácticas de armas abiertas

      En los castillos de las órdenes militares solían realizarse, en espacios amplios y despejados dentro del recinto fortificado, como el patio de armas. Este era el corazón del castillo, una gran explanada central donde los caballeros entrenaban en combate cuerpo a cuerpo, manejo de espadas, lanzas, arcos y tácticas de formación. Además del patio de armas, algunos castillos contaban con terrazas exteriores o explanadas cercanas que también se usaban para ejercicios ecuestres y simulacros de batalla. Estos entrenamientos eran esenciales para mantener la disciplina y la preparación militar de los caballeros, guerreros altamente entrenados.

    10. Pertenencia a un grupo:

      Es cuando un individuo se siente parte de un conjunto de personas que comparten algo en común: afición, cultura, ideología, actividad o una edad…

    11. Bordón:

      Cayado largo de madera que sirve de apoyo durante el camino y tiene un significado simbólico en la peregrinación. Su uso se remonta a la Edad Media y suele estar coronado por un puño del que cuelga una calabaza.

    12. Limosnera: 

      Típica de la época, era un recipiente sencillo, a menudo de tela o cuero, que servía para llevar la limosna que se recogía de donantes.

    13. Ucronías:

      Relatos que imaginan cómo habría sido la historia si un hecho del pasado hubiera ocurrido de forma diferente. Es decir, son reconstrucciones ficticias de la historia basadas en un punto de divergencia.

    14. La Carola:

      Danza medieval en círculo, acompañada por el canto de los propios bailarines. Aunque no se han conservado partituras específicas, los instrumentos que solían acompañar este tipo de danzas incluían:

      1. Tamboriles: Marcaban el ritmo con golpes constantes.
      2. Flautas dulces: Añadían melodías suaves y fluidas.
      3. Cornamusa: Un instrumento de viento similar a la gaita, con un sonido potente.
      4. Chirimía: Antecesora del oboe, con un timbre agudo y expresivo.
      5. Laúd: Instrumento de cuerda pulsada que aportaba armonía.
      6. Castañuelas: Utilizadas para marcar el ritmo con percusión manual.

    CRONOLOGÍA DE LAS ÓRDENES MILITARES

    Orden de Santiago (1210 – 1300)

    • Justificación: Tras la conquista de Moya por Alfonso VIII de Castilla en 1210, la villa y su castillo fueron entregados a la Orden de Santiago para su defensa y repoblación de la frontera con al-Ándalus. Es el dominio más largo y estable.
    • Evidencia: Documentos reales de donación y confirmaciones posteriores de la posesión Santiaguista.

    Orden de Montesa (1300 – 1304)

    • Justificación: Mediante una bula papal (Sane Considerante) del Papa Bonifacio VIII (11 de julio de 1297), se autorizó al rey Jaime II de Aragón a crear la Orden de Montesa y asignarle los bienes de la disuelta Orden del Temple en la Corona de Aragón. Sin embargo, Jaime II formalizó la cesión de Moya (que era castellana, no aragonesa) a Montesa en 1300, buscando fortalecer esta nueva orden en la frontera.
    • Fecha exacta de finalización:
    • Justificación: La cesión de Moya (territorio castellano) a una orden aragonesa (Montesa), generó un conflicto diplomático entre Castilla y Aragón. Mediante el Tratado de Torrellas (8 de agosto de 1304), que fijaba las fronteras entre ambos reinos, Jaime II de Aragón acordó devolver Moya a Castilla.
    • Evidencia: Bula papal de 1297, documentos reales aragoneses de cesión a Montesa (1300) y texto de la sentencia arbitral del Tratado de Torrellas (1304).

    Fin del dominio directo de las órdenes militares (1304 en adelante).

    • Justificación: Cumpliendo el Tratado de Torrellas, la Orden de Montesa, dejó Moya, que volvió a la Corona de Castilla bajo el rey Fernando IV.
    • A partir de entonces, Moya fue gobernada por señores laicos nombrados por el rey (Señorío de Realengo 7), aunque mantuvo vínculos históricos con Santiago y tuvo Comendadores santiaguistas en su territorio. Nunca más volvió a estar bajo el dominio directo de una orden militar como villa propia.
    • Evidencia: Aplicación del Tratado de Torrellas y aparición de tenentes.

     

    Conflictos que marcaron la región

    • Guerra Civil Castellana (1366–1369): Moya fue escenario de enfrentamientos entre los bandos de Pedro I «el Cruel» (apoyado por Inglaterra) y su hermanastro don Enrique de Trastámara (respaldado por Aragón y Francia). La guerra dejó la zona devastada y sembró el caos institucional. Las órdenes Militares, tanto la Orden de Santiago como la de Calatrava, intentaron hacerse con el control de Moya, aprovechando su valor defensivo y su ubicación clave en las rutas entre Castilla y Aragón.
    • Consecuencias para la población, el auge del bandolerismo. Tras conflictos como la Guerra de los Dos Pedros (1356–1369), muchos soldados y mercenarios quedaron sin paga ni señorío. En la Baja Sierra esto se tradujo en: Grupos armados itinerantes, no eran ejércitos regulares, sino bandas de excombatientes desmovilizados, mercenarios sin contrato.

    BIBLIOGRAFÍA

    1. Alfonso X el Sabio

      Primera Crónica General de España (c. 1270-1284). Fundamental para el contexto político y militar de la Castilla del siglo XIII.

    2. Fuero de Cuenca

      Ed. crítica de Rafael de Ureña y Smenjaud (1935). Base jurídica de la repoblación y organización territorial en la región.

    3. Chronica Latina Regum Castellae:

      Ed. Luis Charlo Brea (1999). Relatos contemporáneos sobre Alfonso VIII y Enrique I.

    4. Martínez Díez, Gonzalo

      Los templarios en los reinos de la Península Ibérica. Ed. Cátedra. (1993).

    5. Ruiz Gómez, Francisco

      Los orígenes de las órdenes militares y la repoblación de los territorios de La Mancha (CSIC, 2003). Análisis del papel de Santiago y Calatrava en la consolidación territorial.

    6. Doménech, M. Ángeles (2005)

      Religiosidad popular y santuarios en la Serranía Baja de Cuenca. Diputación Provincial de Cuenca.

    7. Sánchez Garzón, Alfredo (2006)

      Santuario de la Virgen de Tejeda en Garaballa. Ed. Comarcal.

    8. Llop Domingo, J. V. (1997)

      Ermitas y espiritualidad mariana en el Alto Turia.

    9. Archivo Parroquial de Moya y Libros de Fábrica de Garaballa y Garcimolina

      Contienen referencias a los orígenes legendarios y primeros cultos.

    10. Sanz y Díaz, José

      Historia de la muy noble y leal villa de Moya (Ed. Añil, 1947). Crónica local con documentos sobre Juan González de Roa.

    11. VV. AA. (2011)

      Marianismo rural en la península Ibérica: ritos, caminos y ermitas. Universidad de Castilla-La Mancha.

    12. Vauchez, André

      La espiritualidad del Occidente medieval (Cátedra, 1995). Contexto sobre devociones populares (vírgenes aparecidas, setenarios).

    13. Castro, Caridad, Pepe

      Peregrinos en la España medieval. (Ediciones Nowtilus, 2010). Rutas alternativas, hospederías y simbolismo espiritual.

    14. Almagro Gorbea, Martín

      El castillo de Moya, arqueología de fortaleza medieval (Diputación de Cuenca, 2015). Estudio arquitectónico y estratigráfico del bastión.

    15. Retuerce Velasco, Manuel

      La Serranía Conquense en la Edad Media. Poblamiento y estructura social (AACHE Ed., 2009). Asentamientos como Casas de Garcimolina.

    16. Primera mención documental de «La Casa de García Molina». Censo de pecheros de Carlos I, 1528.

      Tomo I, pág.: 133 https://ine.es/prodyser/pubweb/censo_pecheros/tomo1.pdf

    17. Archivo municipal de Moya, 1380-1400, Pedro López de Ayala

      bub_gb_9-s97PAswgsC.pdf

    18. Real Academia de la Historia

      https://bibliotecadigital.rah.es/es/consulta/registro.do?id=12781

    19. Recursos digitales
      1. https://gw.geneanet.org/foullon?lang=es&n=de+roa&p=juan+gonzalez+de+roa
      2. https://palomatorrijos.blogspot.com/2020/04/juan-gonzalez-de-rosa-senor-de-moya-y-de.html
    20. Documentos de órdenes militares

      Archivo Histórico Nacional (Madrid). Sección órdenes Militares (Santiago, Calatrava).

      1. Pergaminos y cartularios: encomiendas en Cuenca y Moya (siglos XII-XIV).
      2. Consultas sobre posesiones en la zona oriental de Cuenca. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=50989

     

     

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  • Casas de Garcimolina impulsa inglés gratuito para jóvenes

    El Ayuntamiento de Casas de Garcimolina lanza un programa gratuito de inglés para jóvenes como estrategia de desarrollo rural

    El Consistorio de Casas de Garcimolina presenta su nueva edición de clases de inglés gratuitas para la población infantil y adolescente (3-16 años), que comenzarán el 25 de noviembre. Esta iniciativa, enmarcada en el Plan Corresponsables, se desarrollará todos los martes de 17:00 a 18:30 horas en la Sala de Internet municipal bajo la dirección de una docente titulada.

    El programa representa una apuesta estratégica por la igualdad de oportunidades educativas en el medio rural, buscando mejorar las perspectivas de futuro de los jóvenes y combatir la despoblación mediante el refuerzo de competencias clave. Las clases se mantendrán durante todo el curso escolar.

    Para más información:
    Ayuntamiento de Casas de Garcimolina
    Teléfonos:969 365 392 / 616 865 693

    #LuchaContraLaDespoblación #VidaRural #IgualdadDeOportunidades


  • El cerdo de San Antón

    EL CERDO DE SAN ANTÓN

     

    Una tradición medieval de solidaridad que llega a nuestros días

    En el siglo XIV, el Reino de Castilla se encontraba inmerso en un periodo de profundas transformaciones sociales, económicas y demográficas, marcado por crisis de subsistencia, epidemias y una religiosidad popular que permeaba todos los aspectos de la vida cotidiana. En los pueblos, una campanilla anunciaba más que el paso del ganado; marcaba un acto de caridad y comunidad. Era el sonido del «cerdo campanillero», un animal que, bajo la protección de la Orden de los Antonianos, se convirtió en símbolo de una solidaridad que hoy todavía perdura en nuestras tradiciones rurales.

    Todo comenzó con una enfermedad terrible, el “Fuego de San Antón”, conocido hoy como ergotismo. Esta intoxicación, causada por el consumo de centeno contaminado con el hongo “Claviceps purpurea” — frecuente en años de malas cosechas y humedad, como los documentados en Castilla entre 1333 y 1348 —, provocaba ardores internos, gangrena en las extremidades y alucinaciones. En una época sin medicinas eficaces, los pacientes acudían a los hospitales de los antonianos, una orden religiosa fundada en el siglo XI en el Delfinado (Francia), que se había extendido por Europa y contaba con varias encomiendas en la Corona de Castilla desde finales del siglo XIII, como atestiguan sus establecimientos en Burgos y León hacia 1300.

    El cerdo era mucho más que un animal de granja.

    Su grasa era la base de ungüentos para tratar las llagas de los pacientes, y su carne una fuente de alimento para los más necesitados. Pero lo más singular era cómo se criaba. Los cerdos, marcados con una campanilla, recorrían las calles y eran alimentados por todos los vecinos. Esta práctica, ampliamente atestiguada en crónicas y documentos castellanos del siglo XIV —como los registros de la encomienda de Santa María de Benevívere (Palencia), que reflejan la posesión de — “porcos cum tintinnabulis” —, era una muestra tangible de caridad y unión. Lejos de ser anecdótica, constituía un mecanismo de economía solidaria. Los cerdos se nutrían de las sobras de las cosechas, desperdicios domésticos, y su grasa luego se destinaba a la elaboración de pomadas para los enfermos de ergotismo.

    La interrelación entre el cerdo, la enfermedad y la devoción a San Antón se consolidó así en el imaginario colectivo castellano. El animal se convertía en un símbolo de reciprocidad comunitaria, un «Farmacón» medieval (potingue-pócima) — en el sentido de remedio y vínculo social — que articulaba la respuesta popular ante la adversidad. Además, en un siglo marcado por la Peste Negra (1348-1350) y las hambrunas, la gestión colectiva de recursos como el cerdo reforzó los lazos comunitarios y ofreció un modelo de supervivencia basado en la cooperación.

     

    Esta práctica no era solo una solución medieval.

    Es el mismo espíritu que hoy vemos en la “suelta del cerdo” o en las rifas comunitarias que organizan las asociaciones vecinales. Un lechón es alimentado entre todos y, una vez engordado, se sortea para financiar una obra común. La esencia es idéntica, un animal que deja de ser de uno para ser de todos, reforzando los lazos del pueblo.

    Así, desde el siglo XIV, con sus crisis y epidemias, hasta hoy, el cerdo ha sido mucho más que comida. Ha sido — y sigue siendo — un lazo vivo de comunidad, un recordatorio de que, juntos, los pueblos salen adelante. Esta tradición, aunque de raíz medieval, pervivió en el mundo rural castellano durante siglos, evolucionando hacia formas secularizadas, pero manteniendo la esencia de su función social, transformar un animal en un bien general, capaz de materializar el pacto de ayuda mutua en tiempos de crisis.

    Fuentes y fechas clave mencionadas:

    • Siglo XI: Fundación de la Orden de los Antonianos.
    • 1300: Implantación de encomiendas antonianas en Burgos y León.
    • 1333-1348: Periodo de crisis agrarias y brotes de ergotismo en Castilla.
    • 1348-1350: Peste Negra en la Península Ibérica.
    • Registros de la encomienda de Santa María de Benevívere (Palencia), documentación monástica del siglo XIV que refleja la posesión de “porcos cum tintinnabulis”.

    BIBLIOGRAFÍA CITADA

     

    Fuente primaria:

    • Jacques de Vitry. Historia Orientalis. c. 1220.

    Fuente secundaria:

    • Mollat, M. (1986). Los pobres en la Edad Media. Gedisa.
    • Mauss, M. (1925). Ensayo sobre el don. Forma y función del intercambio en las sociedades arcaicas.
    • Gimpel, J. (1976). La revolución industrial de la Edad Media. Tecnos. (Para el contexto económico y tecnológico).

     

    Piede página

    Ergotismo o Fuego de San Antón

    El ergotismo, conocido históricamente como el «Fuego de San Antón», es una intoxicación crónica causada por el consumo de centeno contaminado con el hongo Claviceps purpurea. Este hongo produce unos alcaloides con potentes efectos farmacológicos.

    La enfermedad se manifestaba en dos formas principales:

    • Forma gangrenosa: Provocaba vasoconstricción severa, leading to gangrena en extremidades.

    • Forma convulsiva: Causaba espasmos musculares, convulsiones y alucinaciones.

    Fue una enfermedad endémica en la Europa medieval, con brotes vinculados a crisis de subsistencia y condiciones climáticas adversas.

    La respuesta sociosanitaria fue liderada por la Orden de los Antonianos, que ofrecía cuidados basados en caridad religiosa. Sus tratamientos incluían ungüentos de grasa de cerdo para las lesiones cutáneas y el «Vino de San Antonio», que podría haber contenido dosis sub alucinógenas del cornezuelo.

    Desde una perspectiva historiográfica, el ergotismo es un objeto de estudio fundamental para la Historia Social de la Medicina, permitiendo analizar la intersección entre enfermedad, religión y sociedad medieval, así como la evolución de las explicaciones etiológicas desde lo sobrenatural hasta lo científico.

    En resumen

    • El cornezuelo es la estructura física del hongo que, al ser consumido accidentalmente con el pan de centeno contaminado, libera en el cuerpo una serie de toxinas que causaban la enfermedad conocida como ergotismo o «Fuego de San Antón».
    • El ergotismo no fue solo una patología, sino un fenómeno biocultural que modeló instituciones, devociones y prácticas de solidaridad, dejando una huella profunda en la organización social de la Europa preindustrial.

  • La depuración franquista

    LA DEPURACIÓN FRANQUISTA DEL MAGISTERIO NACIONAL

    Revista Cultural “Memoria Histórica de Garcimolina”, noviembre 2025

     

    El caso de María Teresa Henao Haba en Casas de Garcimolina

     

    Resumen:

    Este artículo reconstruye la figura y el proceso de revisión de María Teresa Henao Haba, maestra nacional en la localidad conquense de Casas de Garcimolina. A través del análisis de su expediente, conservado en el Archivo General de la Administración, y de documentación oficial publicada en la Gaceta de Madrid, se examina el mecanismo de control aplicado por el régimen franquista sobre el magisterio público. El estudio de caso de la Sra. Henao sirve para ilustrar los procedimientos de supervisión a los que se sometieron las docentes durante la posguerra, con el objetivo de restituir su memoria profesional y analizar los mecanismos administrativos que, en otros casos, llevaron a la separación definitiva del cuerpo o su sobreseimiento.

     

    Palabras clave: Depuración del Magisterio, Memoria Histórica, franquismo, María Teresa Henao Haba, Educación rural, Segunda República, Administración educativa, género, nacionalcatolicismo, represión política.

    Introducción

    La ley de depuración de empleados públicos, establecida el 10 de febrero de 1939, instauró uno de los mecanismos de control más destacados del nuevo régimen franquista, la vigilancia ideológica de la gestión administrativa. Bajo este contexto, el cuerpo de Magisterio Nacional se erigió como uno de los focos de atención más relevantes, ya que los maestros tenían un rol crucial en las políticas educativas de la España republicana. Este texto se centra en la situación de María Teresa Henao Haba, cuya carrera, desde su nombramiento durante la República hasta su constancia profesional después del conflicto bélico, pone de manifiesto la complejidad de los procesos de evaluación del profesorado.

    El objetivo es doble

    1. Restituir el nombre y la trayectoria profesional de María Teresa Henao, documentando su caso a través de fuentes primarias.
    2. Analizar su expediente como ejemplo de los procedimientos administrativos establecidos para la supervisión del magisterio, prestando especial atención a cómo se articulaban estos mecanismos en el ámbito rural. Además, se busca situar su experiencia dentro del marco más amplio de la depuración franquista, considerando variables como el género, la geografía y el contexto político local.

    Metodología y Fuentes

    La investigación se basa en el análisis de fuentes primarias localizadas en el Archivo General de la Administración (AGA) y en la hemeroteca oficial. De forma relevante, se han consultado dos documentos digitalizados fundamentales para este caso:

    • Expediente: «Nombramiento de maestras nacionales» en la Gaceta de Madrid, n.º 235, de 23 de agosto de 1935, p. 1373.
    • Expediente: «Expediente de depuración de María Teresa Henao Haba, maestra nacional, Casas de Garcimolina (Cuenca)» del año 1940, custodiado en el AGA bajo la signatura (05) 001 EDUCACIÓN, Caja 21/13660.
    • Expedientes de depuración de maestros nacionales (Ministerio de Educación Nacional, Archivo General de la Administración). Signatura: 32/12573 | Casas de Garcimolina (Cuenca) | Depuración (1936-1942)

    El cruce de ambas fuentes —la que acredita su legitimidad profesional y la que documenta su proceso de revisión— permite una comprensión integral del funcionamiento administrativo de la época. Se han complementado con bibliografía especializada sobre la depuración del magisterio y la represión franquista, así como con estudios sobre la educación rural y el papel de la mujer durante la posguerra.

    Trayectoria profesional y contexto, la maestra republicana

    María Teresa Henao Haba nació en Mangacela (Badajoz) y completó su formación superior en la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Madrid entre 1922 y 1924, según consta en su expediente académico conservado en el Archivo Histórico Nacional (signatura UNIVERSIDADES, 5702, Exp.19). Esta formación universitaria la sitúa como una mujer con una preparación académica sólida para su tiempo.

    La Gaceta de Madrid de 1935 certifica que, por Real Orden, María Teresa Henao Haba fue nombrada Maestra Nacional de la escuela de niñas de Casas de Garcimolina (Cuenca). Este dato es esencial, pues la sitúa como una profesional en activo durante el bienio radical-cedista de la Segunda República, un periodo de fuerte polarización política.

    Su destino en Casas de Garcimolina, un pequeño municipio de la Serranía de Cuenca, es significativo. La figura del maestro rural era central en la comunidad, actuando a menudo como agente de modernización y difusor de los principios educativos. Esto hacía a los docentes especialmente visibles ante las nuevas autoridades tras el conflicto. Durante la República, el magisterio fue objeto de importantes reformas que buscaban su profesionalización y la extensión de una educación pública, laica y obligatoria. Estos ideales chocaron frontalmente con el proyecto educativo del franquismo, basado en el nacionalcatolicismo y el adoctrinamiento político.

    El proceso de revisión: Mecanismos de Supervisión

    El expediente de depuración de 1940 desvela el procedimiento administrativo al que se sometió. Contrariamente a lo que podría esperarse, la resolución final de la Comisión de Cultura y Enseñanza, fechada el 9 de mayo de 1941, establece textualmente:

    «VISTOS los presentes antecedentes y resultando no aparecer cargo alguno contra la interesada […] la Comisión de Cultura y Enseñanza RESUELVE: NO HABER LUGAR A LA APERTURA DE EXPEDIENTE DE DEPURACIÓN a doña María Teresa Henao Haba, pudiendo en consecuencia continuar en el ejercicio de su cargo.»

    El Procedimiento Administrativo

    El hecho de que se iniciara un expediente, aunque concluyera favorablemente, demuestra el mecanismo de control establecido. Todos los maestros en activo se sometieron a este proceso de revisión, independientemente de su historial previo. La resolución favorable en este caso particular no debe ocultar la existencia del procedimiento general, que en miles de casos sí condujo a sanciones como la separación definitiva del servicio, el traslado forzoso, la inhabilitación o la jubilación anticipada.

    El proceso solía ponerse en marcha con una denuncia o un informe local, seguido de una investigación por parte de las autoridades educativas y, en muchos casos, de la intervención de la policía política. Se evaluaban aspectos como la afiliación política anterior, la conducta moral y religiosa, la participación en actividades sindicales o culturales durante la República, e incluso la actitud de familiares cercanos.

     

    La Resolución y sus Implicaciones

    La resolución de no apertura del expediente de depuración permitió a María Teresa Henao continuar ejerciendo su profesión. Este desenlace, sin embargo, no invalida el análisis del procedimiento en su conjunto, sino que muestra la variabilidad de resultados según los casos y contextos locales.

    En un entorno rural pequeño, como Casas de Garcimolina, las redes de poder local, la percepción de la comunidad y la posible falta de testigos hostiles podían influir decisivamente en el resultado. Su caso sugiere que, o bien su labor fue percibida como apolítica o irreprochable, o bien contó con el apoyo tácito de alguna autoridad o figura local influyente.

    Discusión: Un caso en el contexto represivo

    El caso de María Teresa Henao debe entenderse dentro del marco general de la depuración del magisterio, aunque su resultado particular fuera favorable.

    El mecanismo de control

    Su caso demuestra la existencia de un procedimiento sistemático de verificación de todos los docentes, independientemente de su conducta anterior. El mero hecho de haber ejercido durante la República era motivo suficiente para ser sometido a escrutinio. Esta vigilancia generalizada creaba un clima de temor e inseguridad laboral que, por sí mismo, actuaba como un instrumento de disciplina y autocensura.

    La especificidad del ámbito rural

    En un entorno como Casas de Garcimolina, las valoraciones sobre los docentes dependían en gran medida de informes locales, alcaldes, párrocos y miembros de las elites locales adictas al régimen. La ausencia de cargos, en su caso, sugiere que mantuvo una conducta aceptable para las nuevas autoridades locales o que no existían denuncias en su contra. La vida en pueblos pequeños podía tanto agravar la vigilancia (por la mayor visibilidad) como atenuarla (por relaciones personales o falta de interés político explícito).

    Perspectiva del género

    Las maestras fueron objeto de especial escrutinio en cuanto a su conducta moral y religiosa, según los patrones del nacionalcatolicismo. Se esperaba de ellas un modelo de feminidad sumisa, piadosa y dedicada al hogar. La resolución favorable en este caso puede interpretarse como un indicio de que su comportamiento público y privado se consideró adecuado según estos rígidos criterios. Sin embargo, también refleja la doble victimización potencial: por su posible identificación con el proyecto republicano y por transgredir los roles de género tradicionales al ser una mujer profesional con autoridad pública.

    El peso de la memoria y el olvido

    Casos como el de Henao, con resultado absolutorio, han permanecido a menudo en la sombra, eclipsados por las narrativas de la represión masiva. Recuperarlos es crucial para entender la complejidad del periodo: no todos los republicanos fueron represaliados, pero todos fueron sometidos a un sistema diseñado para depurar, controlar y reeducar. Su continuidad en el cargo no implica una adhesión al nuevo régimen, sino más bien su capacidad para navegar un sistema hostil o la suerte de no haber tenido enemigos personales dispuestos a denunciarla.

    Conclusiones y reflexión final

    María Teresa Henao Haba era una profesional legítima, nombrada por Real Orden y al servicio de la educación pública. El régimen franquista, a través del proceso administrativo establecido, revisó su caso y determinó que no había motivos para proceder contra ella, permitiéndole continuar en su cargo.

    Su expediente tiene un valor documental dual: por un lado, muestra que no todos los docentes republicanos fueron represaliados; por otro, evidencia la existencia de un mecanismo general de control que, en muchos otros casos, sí condujo a sanciones arbitrarias. Este mecanismo no solo perseguía castigar a los considerados «desafectos», sino también infundir miedo y asegurar la sumisión ideológica del resto del profesorado.

    Restituir el nombre y analizar el caso de María Teresa Henao contribuye a comprender la complejidad del periodo y a evitar generalizaciones simplistas. Honra la memoria de una profesional que, en circunstancias particularmente difíciles, pudo continuar con su labor educativa. Su historia, junto con la de miles de maestros y maestras, forma parte del mosaico de la memoria histórica de España, un mosaico que debe incluir tanto a las víctimas de la represión como a aquellos que, sin ser directamente castigados, vivieron y trabajaron bajo la sombra constante de la depuración.

    Este caso también invita a reflexionar sobre las consecuencias a largo plazo de estos procesos: la pérdida de talento docente, el retroceso pedagógico, el daño a la educación rural y la instauración de un modelo educativo basado en el adoctrinamiento, cuyos efectos se prolongaron décadas.

     

    RESUMEN ACADÉMICO

    Durante la República Española (1937)

    • Situación: Era maestra nacional excedente de la escuela de niñas de Casas de Garcimolina (Cuenca). Había obtenido una excedencia voluntaria en octubre de 1935 (GRP-1937-214.pdf, p. 10).
    • Solicitud en 1937: En julio de 1937, solicitó y se le concedió la vuelta al servicio activo de la enseñanza. La orden republicana le permitía reincorporarse en escuelas de censo análogo, sin que esto prejuzgara las consecuencias de futuras normas (como el Decreto de depuración de septiembre de 1936 mencionado en el mismo documento) (GRP-1937-214.pdf, pp. 2, 10).

     

    Durante el régimen franquista (1955)

    • Situación hacia 1955: Aparece como «la maestra que fue de Casas de Garcimolina (Cuenca)», lo que indica que ya no estaba en activo. Según el expediente de indulto, fue dada de «baja definitiva en el Magisterio por haber dejado pasar el tiempo máximo de su excedencia sin solicitar el reingreso» (BOE-1955-261.pdf, p. 5).
    • Datos personales (1955): En 1955 tenía 57 años y era vecina de Magacela (Badajoz) (BOE-1955-261.pdf, p. 5).
    • Solicitud de Indulto (1955): Presentó una instancia, acompañada de certificados de buena conducta y salud (acreditando no padecer tuberculosis ni otras enfermedades contagiosas), solicitando ser reintegrada al Magisterio (BOE-1955-261.pdf, p. 5).
    • Resolución: El Ministerio de Educación Nacional, mediante Orden de 23 de agosto de 1955, le concedió el indulto para reingresar, conforme al Real Decreto de 30 de enero de 1920. Esta concesión estaba sujeta a dos condiciones (BOE-1955-261.pdf, p. 5):
      1. Que su reingreso se produjera con las limitaciones que fijaba la ley (posiblemente sin destino fijo inicial o en situación interina).
      2. Que acreditara, la necesaria aptitud profesional, según lo exigido en la normativa vigente.
    • En el Boletín Oficial del Estado del 7 de febrero de 1964: dentro de las resoluciones de la Dirección General de Enseñanza Primaria relativas a ascensos y reingresos en el Magisterio Nacional, se menciona a doña María Teresa Henao Haba. Según se detalla en la página 5 del boletín, con fecha de efecto del día 4 de diciembre de 1963, se produjo una vacante por jubilación de la señora Esteban (número 36.750). Como consecuencia de esta vacante, se asciende a doña María Teresa Henao Haba, con número de escalafón 48.863, al sueldo de ……… pesetas anuales, más las dos mensualidades extraordinarias reglamentarias. Su destino asignado es la provincia de Cuenca. Esta resolución forma parte de un amplio listado de movimientos de personal docente durante el mes de diciembre de 1963, aprobados y publicados oficialmente en enero de 1964.

    Resumen documental contrastado

    Su análisis contiene algunas extrapolaciones o informaciones que no se derivan directamente de los documentos PDF consultados:

    • Nombramiento en 1935: Los documentos no contienen información sobre su nombramiento inicial. Solo indican que ya estaba en excedencia desde octubre de 1935.
    • «Proceso de Depuración» y «Absolución» en 1941: Ninguno de los dos documentos hace referencia a un expediente de depuración o a una resolución de 1941. La causa de su baja definitiva, según el BOE de 1955, fue exclusivamente el agotamiento del plazo de su excedencia sin haber solicitado reingreso, no una sanción política. El «indulto» de 1955 es un procedimiento administrativo para recobrar derechos tras una baja por esa causa, no una revisión de un expediente de depuración.
    • El documento de 1937 no especifica su lugar de nacimiento. Solo la ubica profesionalmente en Cuenca. En 1955 consta como vecina de Magacela (Badajoz).

    Conclusión basada en las fuentes

    La trayectoria documentada de María Teresa Henao Haba, según estos los boletines oficiales, muestra a una maestra que:

    1. Estaba en excedencia durante la Guerra Civil (1937) y logró reincorporarse temporalmente bajo el gobierno republicano.
    2. Perdió su puesto años después, ya durante el franquismo, por no gestionar a tiempo su reincorporación desde la excedencia.
    3. En 1955, a los 57 años y residiendo en Badajoz, solicitó y obtuvo mediante indulto la posibilidad de reingresar en el Magisterio, bajo ciertas condiciones.
    4. Su destino asignado es la provincia de Cuenca. Esta resolución forma parte de un amplio listado de movimientos de personal docente durante el mes de diciembre de 1963, aprobados y publicados oficialmente en enero de 1964.

     

    FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA

    • «Nombramiento de maestras nacionales». Gaceta de Madrid, n.º 235, 23 de agosto de 1935, p. 1373. Disponible en: https://scwd.ihr.world/es/document/2593048 , https://www.boe.es/gazeta/dias/1935/08/23/pdfs/C00465-00480.pdf
    • Expediente académico de María Teresa Henao Haba, Universidad Central, Facultad de Ciencias (1922-1924). Signatura: UNIVERSIDADES, 5702, Exp.19. Disponible en: https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4373451
    • «Expediente de depuración de María Teresa Henao Haba, maestra nacional». «Casas de Garcimolina (Cuenca)». Archivo General de la Administración, signatura: (05)001 EDUCACIÓN, Caja 21/13660. Año 1940. Disponible en: https://scwd.ihr.world/es/document/2120895 
    • Expedientes de depuración de maestros nacionales (Ministerio de Educación Nacional, Archivo General de la Administración). Signatura: 32/12573 | Casas de Garcimolina (Cuenca) | Depuración (1936-1942).
    • Archivo General de la Administración (AGA), Alcalá de Henares, Madrid, Legajo: 7829, Expediente: 59: https://scwd.ihr.world/es/document/2120895
    • Archivo Central del Ministerio de Educación y Formación Profesional (ACME)Legajo: 161, Expediente: 75.
    • En el Boletín Oficial del Estado del 7 de febrero de 1964: https://www.boe.es/boe/dias/1964/02/07/pdfs/A01671-01681.pdf
    • El bienio radical-cedista: fue el periodo entre 1933 y 1936 durante la Segunda República española, caracterizado por gobiernos de centro-derecha liderados por el Partido Radical y apoyados por la CEDA.
    • BOE núm., 261, 18 de septiembre del año 1955: 23 de agosto de 1955, se concede el indulto, https://www.boe.es/gazeta/dias/1955/09/18/pdfs/BOE-1955-261.pdf
    • Morente Valero, F. (2001). La depuración del magisterio nacional. Un estado de la cuestión. Hispania Nova, 1.
    • Núñez Díaz-Balart, M. (2009). La gran represión. Los años de plomo del franquismo. Flor del Viento Ediciones.
    • Otero Urtaza, E. (2012). La depuración franquista del magisterio público. Un estado de la cuestión. Revista de Educación, número extraordinario, 123-146.
    • Cuesta Bustillo, J. (2008). Historia del desencanto. La depuración de los maestros en la provincia de Madrid (1939-1942). Biblioteca nueva.
    • Ruiz, Rodrigo, C. (2005). Mujeres y educación durante el franquismo: la represión de las maestras. En VV.AA., Mujeres y hombres en la historia. Tirant lo Blanch.
    • García de Cortázar, F. & González Vesga, J.M. (2012). Breve historia de España. Alianza Editorial. (Para el contexto histórico general).

     

     


    POSDATA

    Este artículo se ha elaborado con el mayor rigor documental posible, pero la reconstrucción histórica está sujeta a la disponibilidad e interpretación de las fuentes. Si algún lector detecta errores, omisiones o dispone de información adicional sobre el caso de María Teresa Henao Haba o sobre otros maestros y maestras de la zona, le agradeceríamos que nos lo hiciera saber.

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  • De la serranía al Poblenou

    DE LA SERRANÍA AL POBLENOU, LA FAMILIA ALBA, HISTORIA DE LUCHA Y MEMORIA

     

    Revista Cultural “Memoria Histórica de Garcimolina”, noviembre 2025

     

    Resumen

    Este artículo sigue el rastro de la familia Alba-Lozano, un linaje que, como tantos otros, cruzó España de la Sierra de Cuenca a Barcelona en busca de un futuro. Su historia es un espejo de las grandes convulsiones del siglo XX, el éxodo rural, la efervescencia del movimiento obrero y el terror franquista. A través de las vidas de Otilio Alba Lozano, el herrero que bautizó una calle con un ideal, y de su hijo Otilio Alba Polo, fusilado en el Campo de la Bota, este estudio explora cómo el compromiso político y la represión marcaron a una generación de españoles, dejando una huella que perdura en el callejero de la ciudad.

    Introducción, huir del páramo

    El campo español expulsaba a sus hijos. A principios del siglo pasado, la miseria del agro y el canto de sirena de la industria desataron un éxodo imparable. En este contexto, la familia de Miguel Alba y Buenaventura Lozano, con sus siete hijos a cuestas, emprendió un viaje sin retorno. Abandonaron su tierra en la Serranía Baja de Cuenca —el recuerdo familiar oscila entre Algarra y las Casas de Garcimolina— y pusieron rumbo a Valencia. Su viaje no fue lineal ni seguro. La desesperación los llevó a plantearse, incluso embarcar hacia el norte de África, un salto al vacío en busca de cualquier oportunidad. Finalmente, Barcelona, la gran metrópoli industrial, se convirtió en su destino. No llegaban a una tierra de promisión, sino a una ciudad donde la lucha por la vida era el pan de cada día.

    Echar raíces en la ciudad fabril

    La Barcelona que recibió a los Alba-Lozano fue implacable. Sus primeras semanas estuvieron marcadas por la indigencia, durmiendo a la intemperie y deambulando sin rumbo hasta que la solidaridad —un antiguo compañero de mili de Miguel— les tendió una mano. Fue su primer anclaje en la inmensidad de la ciudad. La familia encontró su sustento en la construcción, un mundo de sol y sudor donde las ideas revolucionarias prendían con fuerza. Pronto, los Alba-Lozano no solo levantaban muros, sino también conciencia de clase, afiliándose al Sindicato de la Construcción de la CNT y abrazando el ideal anarcosindicalista que daba alma y músculo al proletariado barcelonés.

    Otilio Alba Lozano, el herrero que nombró su calle

    De entre ellos, Otilio Alba Lozano, el hijo mayor, forjó su vida como herrero en el vibrante y obrero distrito del Poblenou. Su historia contiene un episodio de una belleza cívica singular. Hacia la década de 1920, hastiado de que su calle no existiera para el cartero, se presentó en el Ayuntamiento para reclamar una identidad para aquel pasaje que él y sus vecinos habían hecho suyo. Un funcionario, con una despreocupación que resultaría histórica, le concedió elegir un nombre «provisional». Otilio, con el corazón lleno de un profundo sentimiento republicano, propuso «Pasaje de los Ciudadanos». Este acto, aparentemente nimio, fue en realidad un gesto profundo, la toma de posesión simbólica del espacio urbano por parte de un obrero que se sabía parte de una comunidad política, de un cuerpo de ciudadanos.

    El compromiso y su precio. Guerra, exilio y muerte

    La Guerra Civil de 1936 fue un punto de inflexión que transformó el activismo sindical en un compromiso vital con la resistencia.

    • Miguel Alba Lozano, hermano de Otilio, vivió esta transformación con intensidad. Su militancia en la CNT, que ya le había costado una detención en 1933, lo llevó durante la guerra a responsabilidades clave, fue designado para gestionar.

     

    Bibliografía

    Fuentes Primarias y Referencias

    1. Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona (AHCB). Fondos de sociedades y sindicatos. Registros del Sindicato de la Construcción de la CNT donde podrían constar las afiliaciones de los miembros de la familia.
    2. Arxiu Municipal del Districte de Sant Martí (Barcelona). Expedientes de nomenclátor urbano. Contiene la solicitud y concesión oficial del nombre «Passatge dels Ciutadans», que puede ser consultado para verificar la anécdota y datarla con precisión.
    3. Archivo General de la Guerra Civil Española (Salamanca). Fondos de Milicias y Brigadas Mixtas. Documentación sobre las unidades en las que militó Miguel Alba Lozano (Columna Sud-Ebre, División Luis Jubert).
    4. Archivo del Tribunal Militar Territorial Tercero (Barcelona). Consejo de Guerra Sumarísimo n.º 021062 (1940-1941) contra Otilio Alba Polo. Esta es la fuente primaria clave que detalla los cargos, el proceso judicial y la sentencia.
    5. Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática. Base de datos de víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura. Ficha de Otilio Alba Polo (https://www.mpr.gob.es/memoriademocratica/).

     


  • La doble condena de una maestra republicana

    LA DOBLE CONDENA DE UNA MAESTRA REPUBLICANA

    Perpetua Jiménez Millán

    Revista Cultural “Memoria Histórica de Garcimolina”, noviembre 2025

    En el frío invierno de 1940, mientras España intentaba recomponerse de las heridas de la guerra, Perpetua Jiménez Millán, maestra nacional en Mollet del Vallès, recibía una notificación que cambiaría su vida para siempre, y el ministerio de educación nacional la separaba definitivamente del servicio. No era la única — miles de docentes sufrieron la depuración franquista—, pero su caso encapsula con especial crudeza la doble represión que padecieron las mujeres, por sus ideas y por transgredir el rígido modelo de moralidad femenina del nuevo régimen.

    La llegada a Cataluña, una castellana en tierra catalana. Perpetua Jiménez, nacida en el año 1904 en Casas de Garcimolina, una modesta localidad de la serranía conquense, formaba parte de esa generación femenina que percibían en la enseñanza un medio para su desarrollo personal y profesional. Posteriormente a su formación en la “escuela normal de maestras”, llegó a Mollet del Vallès en diciembre de 1934, bajo el auge de las políticas educativas republicanas. La localidad barcelonesa, entonces un núcleo industrial con fuerte movimiento obrero, representaba lo contrario a su pueblo natal, dinamismo, diversidad ideológica y oportunidades para una mujer soltera que quería labrarse su propio destino.

    Durante los años republicanos, Jiménez ejerció como maestra nacional en los Colegios Nous, el principal centro educativo de la localidad. Las fotografías de la época la muestran junto a sus compañeros, Artur Barres, Jaume Coll, y Trinidad Falgueras, en instantáneas que reflejan el proyecto pedagógico innovador que el franquismo se empeñaría en destruir.

    La doble depuración, militar y administrativa

    Con la entrada de las tropas franquistas en Barcelona en enero de 1939, comenzó el calvario para los docentes republicanos. Como explica Suárez González (2019), los maestros de Mollet fueron sometidos a una “doble depuración”. La del juzgado militar especial de depuración de funcionarios civiles y la de la Comisión Superior Dictaminadora del Ministerio de Educación Nacional.

    En marzo de 1939, la Falange de Mollet presentó su informe contra Jiménez: “era gran entusiasta de todos los partidos rojos, y gran propagandista en todas partes, y en todas las ocasiones se manifestaba en contra del GMN (Glorioso Movimiento Nacional)”. La Comisión de Informes del Ayuntamiento añadió que “hablaba en contra de los Nacionales y a favor de los rojos y su conducta moral dejaba mucho que desear”.

    Las acusaciones llevaron a la apertura de un sumarísimo de urgencia contra ella. Pero el tribunal militar la absolvió “libremente” en sentencia de 18 de agosto de 1939. Cualquier persona ajena al clima de venganza de la posguerra hubiera pensado que, con esta absolución, Jiménez podría reincorporarse a su puesto. Pero el régimen tenía otros planes.

    El peso de la moralidad, ser mujer como agravante

    Mientras sus compañeros varones —incluso aquellos con acusaciones similares— recibieron sanciones relativamente leves (traslados o inhabilitaciones temporales), el caso de Jiménez tomó un cariz diferente cuando pasó a la jurisdicción administrativa. Los informes se centraron en su “conducta moral”, un elemento que rara vez aparecía en los expedientes de los hombres.

    El párroco de Mollet, Josep Casanovas (1934 al 1948), escribió que Jiménez “era íntima de los dirigentes rojos, siendo la que infundía malestar entre los maestros” y añadió que su “conducta privada (era) demasiado lista, siendo turbia su moral”. La Guardia Civil local aseguró que su “conducta moral privada está en entredicho, pues sin que se asegure se cuentan algunos actos de inmoralidad”. Estas vagas acusaciones, sin pruebas concretas, pero cargadas de significado en el contexto nacionalcatólico, resultaron determinantes.

    Perpetua Jiménez Millán

    Como señala Francisco Morente (2001), la depuración franquista aplicó un doble rasero de género, a los hombres se les juzgaba principalmente por su ideología, mientras que a las mujeres se las evaluaba también —y a veces— por su moralidad. Una maestra soltera, independiente y con posible vida afectiva fuera del matrimonio, representaba una amenaza para el modelo de mujer sumisa y devota que el nuevo estado quería imponer.

    La condena administrativa, cuando la absolución no importa

    A pesar de la absolución militar y de que la comisión depuradora provincial solo propuso un traslado forzoso, la comisión superior dictaminadora en Madrid decidió imponer la sanción máxima, separación definitiva del servicio y baja en el escalafón. Era la única maestra de Mollet que recibía este castigo, y la única cuyo expediente administrativo fue más severo que la propuesta provincial.

    El mensaje era claro, incluso cuando la justicia militar no encontraba delitos, el aparato administrativo podía castigar la “desafección” y la “inmoralidad”. Según documenta Suárez González, la depuración buscaba crear “maestros atemorizados, amenazados, paralizados e incapaces de ejercer el tipo de educación que había llevado a cabo durante la República”.

    El exilio interior, doce años en el desierto profesional

    Durante doce largos años, Perpetua Jiménez vivió lo que se ha llamado “exilio interior”, apartada de la enseñanza, sin poder ejercer la profesión a la que había dedicado su vida. No fue hasta 1952, en un contexto de leve distensión, cuando logró revisar su expediente.

    El juzgado superior de revisiones reconoció entonces que “el documento de mayor valor es el pronunciamiento del tribunal militar” que la había absuelto, y que “toda la restante documentación evidencia buena conducta”. Fue readmitida, pero con sanción, traslado durante cinco años e inhabilitación para cargos directivos. Para entonces, ya había cumplido 48 años y su carrera estaba irreversiblemente truncada.

    Conclusiones, el precio de ser mujer y republicana

    La historia de Perpetua Jiménez Millán, ilustra perfectamente la doble victimización que sufrieron las mujeres durante la represión franquista. Por un lado, fue castigada por sus ideas políticas —su supuesto entusiasmo por los «partidos rojos» —al igual que sus compañeros varones. Por otro lado, fue juzgada por su conducta moral de una manera que a ellos no se aplicó.

    Su caso demuestra que la depuración no fue un mero cambio de personal, sino un instrumento para disciplinar a la sociedad en su conjunto, imponiendo un modelo de mujer sumisa, católica y apolítica —o al menos, discretamente política en la dirección correcta—.

    Hoy, cuando se cumplen más de cuarenta años de su muerte en 1983, rescatar la figura de Perpetua Jiménez Millán no es solo un ejercicio de memoria histórica, sino un recordatorio de los peligros que acechan cuando la educación se convierte en campo de batalla ideológico y cuando la moralidad se convierte en arma contra la libertad de las mujeres.

    Portal de víctimas de la guerra civil y represaliados del franquismo

    Con la difusión y puesta a disposición de los ciudadanos, el Ministerio de Cultura cumple uno de los mandatos más significativos de la Ley de la Memoria Histórica: facilitar el acceso a los documentos relativos a las víctimas de la Guerra Civil, el exilio y sus consecuencias y la represión durante la dictadura franquista.

    Los ciudadanos pueden consultar en este portal una base de datos con las referencias existentes en archivos dependientes del Ministerio de Cultura, sustentada en los documentos que reflejan el sufrimiento y la violación de los derechos humanos que padecieron nuestros compatriotas durante tan largo periodo. A ellas se han añadido las relativas a la presencia de refugiados españoles en los campos de concentración y exterminio nazis, a partir de fuentes extranjeras.

    Las referencias del Portal de Víctimas se centran en quienes padecieron expresiones de violencia personal, represión, depuraciones, injusticias y agravios por motivos políticos, ideológicos, religiosos o de otra índole, tanto de los que no eran afines al Movimiento Nacional, como de quienes tampoco lo eran con el gobierno republicano legalmente constituido. La magnanimidad del pueblo español y de las mujeres y hombres de la Transición contrasta con las actitudes y los tiempos deshonrosos del pasado en el que sucedieron aquellos hechos. La Ley de la Memoria Histórica asume y profundiza el espíritu de reconciliación, concordia y reencuentro de los españoles, cuyo reflejo jurídico es la Constitución de 1978.

     La dictadura franquista

    Hace setenta años, vertebró su régimen represor, mediante la promulgación de leyes especiales, con un objetivo bien claro. Continuaba, ya durante la larga posguerra, la persecución de los contrarios o desafectos al Nuevo Estado, mediante incautaciones de bienes, sanciones económicas, reclusión, y, si procedía, la eliminación física.

    La construcción jurídica de la represión política que siguió a las eliminaciones selectivas e indiscriminadas de los primeros momentos de la sublevación, se materializó por parte de los vencedores en un entramado institucional especializado y coordinado, para castigar y doblegar a los denominados enemigos de España.

    Como los Consejos de Guerra, la Ley de Depuración de Empleados Públicos, las Juntas de Incautación de Bienes, el Tribunal Especial contra la Masonería y el Comunismo, los Tribunales de Responsabilidades Políticas y, más cercano en el tiempo, el Tribunal de Orden Público. Todas las instituciones franquistas implicadas en la persecución política y social, en virtud de su minuciosidad, generaron una masa de documentación, conservada en su mayoría.

    El Ministerio de Cultura, inicia la difusión de estos ignominiosos testimonios del pasado que forman parte también del Patrimonio Documental, a la par que fundamentales para la memoria democrática de España. El portal irá progresivamente recibiendo nuevas reseñas a las que se vincularán las respectivas imágenes digitales de los documentos. Entre estas referencias se incluirán aquellos documentos que superen los plazos de accesibilidad, como los que sean autorizados por los afectados para ser difundidos y consultados.

     

    BIBLIOGRAFÍA

    • Suárez González, M. À. (2019). “La depuració dels mestres de les escoles nacionals de Mollet a la postguerra”. Notes, 34: 87-118. https://www.molletvalles.cat/ca/recursos/34087suarez.pdf

    • Morente Valero, F. (2001). “La depuración franquista del magisterio público. Un estado de la cuestión”. Hispania, vol. 61, núm. 208.

    • Archivo General de la Administración (AGA). Expediente de depuración de Perpetua Jiménez Millán.

    • Archivo del tribunal militar territorial tercero de Barcelona (ATMTTB). Procedimiento sumarísimo de urgencia.

    • Navarro i Domènech, E. (2009). “Apunts sobre la repressió franquista contra els mestres del Vallès Oriental (1939-1944)”. Ponències Anuari del Centre d’Estudis de Granollers, 111-116.

    • Las acusaciones específicas contra Jiménez proceden del expediente de depuración (AGA, cita completa) y del análisis de Suárez González (2019).

     

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